20.3.06

Pensando en la belleza y en Hamlet

"La boca de Rosita parece un corazón. En cambio tu boca parece no tener forma". Recuerdo que esas palabras me dijo mi padre que no era mi padre. Estábamos en la mesa, almorzando y mi padre que sí era mi padre miró con ira a su hijo. Mi padre que sí era mi padre me amaba.

Quizás con aquel suceso se inició lo que sería saber que una de las crueldades de esta sociedad es desechar a la gente porque no tiene la máscara bella según el canon imperante. Mi presunto padre biológico fue el primero en hacerme pensar eso. Y luego en el colegio, las conversaciones de las chicas, y la televisión, siempre la televisión con la publicidad donde las mujeres y los hombres son como maniquies sonriendo permanentemente.
Una boca en forma de corazón o no, no importa. Aunque sea en forma de gota o flor estirada, no importa.

"El rostro es la máscara".
Susan Sontag.


Era una chiquita muy flaca y pensaba en que algo malo había en esa manera de pontificar las caras bonitas. En el colegio, veía cómo las chicas consideradas 'feas' caminaban en grupos marginales. Yo era a mi vez marginal, ecléctica , solitaria.

Pasó el tiempo y todo se transfiguró cuando terminé la secundaria. Choqué alegremente con todo lo vivido. Sí, el choque en vez de ser dramático, fue lúdico. Me interné en los vericuetos de la rebeldía sin culpa ni remordimientos. Por eso creo que renegar de ese espíritu beligerante y sonriente no me es posible. Lo que sí hago, es darle otras visiones, búsquedas, rutas.

Comprendí que para sentise mujer no había que morirse por ser bella para el varón, o existir primordialmente en función de gustar a los hombres. Gustarles como objetos de deseo fundamentalmente. Comprendí que focalizarse en ese camino es hundirse en la actitud obtusa. Como si vidrios se rompieran estrepitosamente, así sentí al sonido de mi sucio corazón. Plaf, óptimo tiempo.

***

Jorge me contaba la película 'Dogville' de Lars Von Trier y recordé a 'Viridiana' de Buñuel por lo de la bondad, la maldad, lo maniqueo, y lo burdo que hay en los discursos moralistas.

Y cuando leí este post escrito por Kike, me clarifiqué aún más. Y porque asocio una cuestión con otra, por asociación cinematográfica o de otra índole, llegué a Hamlet.

Hace un mes y medio, más o menos, compré en el bazar suelo 'Agora' en el centro de Lima, una edición de 'Hamlet' . Porque entre los libros que vendí -como conté akguna vez- por premuras económicas, estaba la obra completa de Shakespeare en una ediición Aguilar, empastada con hojas de tipo biblia. Y allí se había ido un libro importante, atizador de dudas y exploraciones con ese texto que memorizé mientras Alvar dormía en su cuna y que me acompañó largo tiempo:


" Ser o no ser: he aquí la grande duda.

¿Cuál es más noble? ¿Presentar el pecho
de la airada fortuna a las saetas,
o tomar armas contra un mar de azares
y acabar de una vez?... Morir... Dormirse...
Nada más, y escapar en sólo un sueño
a este dolor del alma, al choque eterno
que es la herencia del alma en esta vida.
¿Hay más que apetecer?... Morir... Dormirse...
¡Dormir?!... Tal vez soñar... Ahí está el daño.
porque ¿quién sabe los horribles sueños
que pueden azorar en el sepulcro
al infeliz que se abrió camino
de entre el tumulto y confusión del mundo?
A este recelo sólo, a este ¿quién sabe?,
debe su larga vida la desgracia;
si no, ¿quién tolerara los reveses
y las burlas del tiempo? ¿La injusticia
del opresor y el ceño del soberbio?
¿Las ansias de un amor menospreciado?
¿La dilación de la justicia?... ¿El tono
e insolente desdén de los validos?
¿Los desaires que el mérito paciente
tiene que devorar... cuando una daga,
siempre a su alcance, libertarle puede
y sacarlo del afán?... ¿Quién sufriría
sobre su cuello el peso que le agobia,
gimiendo y jadeando hora tras hora,
sin ver el fin, a no ser que el recelo
de hallar que no concluye en el sepulcro
la penosa jornada... que aún se extiende
a límites incógnitos, de donde
nadie volvió jamás... confunde al alma
y hace que sufra conocidos males
por no arrojarse a los que no conoce?
Esa voz interior, esa conciencia,
nos hace ser cobardes: ella roba
a la resolución el sonrosado
color nativo, haciéndola que cobre
la enferma palidez del miramiento;
y las empresas de más gloria y lustre,
al encontrarla, tuercen la corriente
y se evaporan en proyectos vanos".

Del ACTO III, escena I (fragmento)de 'Hamlet'.

Luego llegaría Cioran para azuzar los pensamientos más sombríos. Entretanto este texto se instaló con sus significantes en mi construcción personal.
Y en este otro texto, nótese esa pulsión contradictoria del deseo que a Hamlet le hacía tratar hoscamente a Ofelia, quien lo amaba .

"Pues ¡Ved ahora qué indigna criatura hacéis de mí! Queréis tañerme; tratáis de aparentar que conocéis mis registros; intentáis arrancarme lo más íntimo de mis secretos, pretendéis sondearme, haciendo que emita desde la nota más grave hasta la más aguda de mi diapasón; y habiendo tanta abundancia de música y tan excelente voz en este pequeño órgano, vos, sin embargo, no podéis hacerle hablar. ¡Vive Dios! ¿Pensáis que soy más fácil de tocar que un caramillo? Tomadme por el instrumento que mejor os plazca, y por mucho que me trasteéis, os aseguro que no conseguiréis sacar de mí sonido alguno."

Hamlet, acto III,. escena 2.

Hamlet amaba a Ofelia, mas su amor en medio de su gran angustia, era un amor confuso que sólo cuando ella muere, se devela y mortifica.

Hamlet rechaza la belleza como complacencia en sí y experimenta en su desazón que no hay sentido para vivir en medio de la corrupción y deslealtad. Ni su madre ha sido leal con su padre ni él mismo logra ser leal con su padre asesinado, porque se azota metafóricamente en su dolor y descreimiento extremo.

Y es cuando al percibir a ese Hamlet tan desesperado, al mismo tiempo se percibe su grandeza porque todo lo hermoso del ser humano está en su contradicción y en su angustia, como en su alegría y sensualidad. Es que si fuera posible querría hallar algo de esa grandiosidad en mi existencia, sin la sombra de lo efímero. Y he allí la contradicción: lo sublime dura esa eternidad, que es la finitud de un tiempo que nadie marca ni domina.

Por el mundo anda Hamlet en cada ser desesperado que intenta liberarse del horror y la infelicidad acuciantes. Mujer Hamlet, hombre Hamlet, persistiendo en un heroísmo cotidiano, tal vez innombrable, tal vez anónimo.

Hamlet existe. Y que nadie lo niegue.


Ilustración: Hooper.

19 comentarios:

Lopi dijo...

Buen despertar el mío.

Cuando los mendigos en Viridiana, sonríen para la foto, porque dime
¿se toman una foto? es lo que recuerdo, son inolvidables.

Cuando te topas con la maldad en carne y hueso, eso es escalofriante. A un amigo mío le asaltaron y golpearon salvajemente y se reían, según él me contó. Se reían muy contentos. Cuando encontraron que mi amigo apenas tenía dinero, le hicieron unos tajos en los brazos, como si fueran de una secta para el crimen.

..........

Estoy seguro que tu boca es deseable.


.................

Te cuento, que siempre aluciné ser Hamlet :)

A dijo...

ZZZZZZZZZZ...?

ladhrona dijo...

nadie lo niega.

Reaño dijo...

Sí, Virginia, Hamlet existe, como también existe Segismundo:

"Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son."

También Segismundo cargaba con la máscara del nacimiento, como podría haber dicho Cioran netre los "inconvenientes de haber nacido".
Pero ya puestos en la vida habría que ver cómo puede transformarse: to be or not to be?

Eso de vender libros es triste, yo también alguna vez lo he hecho... y también tengo una edición así de Aguilar en Lima que se quedó, como casi todos mis libros, por allá.

Hamlet existe, Segismundo existe (y Sigmund también, pero esa es ya otra historia).

¿Me dejas enviarte un ejemplar de Hamlet?

Abrazo.

arrebatos dijo...

La etimología de persona se remonta al latín persona, máscara de actor o personaje teatral, y esta del etrusco phersu que a su vez tiene su raíz en una palabra griega.
Máscara viene del italiano maschera y esta del árabe masharah, que significa objeto de risa.

Y es que la vida es puro teatro... para reirse.

El Piscuis dijo...

Vir&, cuantas cosas para pensar que me llevo... Veo que tendré que ver Dogville, por todo lo que se comenta (vivo en un tubo fluorescente y me entero de las cosas de a poco, jajj). Coincido con Lopi en que tu boca debe ser deseable y tus labios besables, aunque el dolor de ese momento no se quite...
Al igual que Arrebatos, y te cito una frase de Einstein "la vida es simplemente una ilusion... pero muy persistente"
Y a Reano directamente le robo el poema para ponerlo en mi blog...

Me gusta mucho la "gentuza"que se junta por estos pagos...

césar castillo dijo...

"... todo lo hermoso del ser humano está en su contradicción y en su angustia, como en su alegría y sensualidad". No. El ser humano no es una condición que asumimos por el mero hecho de nacer bajo la apariencia de un bípedo sapiente. No. El ser humano es un fin que demanda disciplina, entrega y trabajo, mucho trabajo. Acertadísima la irrupción de Segismundo. El arquetipo del ser supremo se repite en la figura del gobernante, del padre y del maestro. Hamlet, por su parte, en el comentario de Vir, encarna el arquitipo del eterno aprendizaje. Ser creado, hijo y discípulo. Al final, gracias Vir, a Hamlet le brotaron entre sus omóplatos las fluctuaciones de energía que perdió en un ciclo anterior al del hombre.

Rain dijo...

Hola César: y yo que me decía que debía estar fuera de casa a estas horas, y por algo inesperado tuve que volver...

Enhorabuena. Comentarios como el tuyo, son para contestar sin mediar demasiado tiempo.

Pensamos diferente. Hay puntos que he admirado de ti, y son tu capacidad estética para combinar la fotografía con poemas tuyos.


Por otra parte disiento contigo en apreciaciones que también involucran la belleza .
Por ejemplo, el cine porno. No le encuentro estética sublime. Tal vez una sub-estética.

Por otra parte, no creo en los gobernantes, padres ni maestros.

Creo en el aprendizaje de una sabiduría individual que encaje en una libertad diferente en el sentido más amplio y menos constreñido. Creo en las rupturas de los pensamientos uiniformes cubiertos de una capa de 'sabiduría' impresiionante que deslumbra al que ve en una sola dirección.

No creo en el padre, porque creo en el padre y la madre.

No creo en los gobernantes, porque creo en la posibilidad de forjar los autogobiernos, que demandan la sabiduría de la sociedasd futurista, donde no será necesatio
que otros nos digan que habrá que hacer sino que tdoso contribuiremos a que eso se haga carne, a que sea.

Y sé que durante mi existencia, no veré esa sociedad, que posiblemente pasarán más de dos siglos para que xista esa sociedad.

Y aunque eso no sea muy estimulante, no creo en gobernantes, padres y maestros a secas.

Sí, creo en la vastedad del librepensamiento que recoge esas floraciones antiguas d elas que hablas bellamente. Sí, creo en eso.

digler dijo...

no es la forma de la boca lo que importa si no las palabras q salen de ella (palabras o letras)

charruita dijo...

Mi experiencia con la belleza me dice, que no importa la forma de la boca, sino como se utiliza (palabra de Diosa).Amén.

Salud!

melytta dijo...

Las modas, afortunadamente, cambian.
Lo más importante para ser una persona segura es sentirte muy querida de niña. Que te enseñen a reconcer tus valores y no a intentar superar tus defectos (o lo que se puede pensar que lo sean).
Las modas pasan, los años también. Lo auténtico perdura.
....
Hamlet, la duda, le guardo un gran cariño a esa obra, en el instituto hice el papel (leído) de Ofelia. Claro que existe Hamlet y su Ofelia.
Besitos.

césar castillo dijo...

"... todo lo hermoso del ser humano está en su contradicción y en su angustia, como en su alegría y sensualidad". Concuerdo en que, efectivamente, lo hermoso del ser humano está en su alegría y sensualidad. Y claro, en su capacidad de transformar la angustia y la contradicción en beneficio de su progreso como ser humano. Niego que, el hecho de nacer bajo esta apariencia, nos califique como seres humanos. Es todo un proceso. Creer en que no existan padres, no implica que en realidad no existan. Es un hecho su existencia. Creo en la grandeza espiritual de hombre. Es un hecho que esa grandeza no es lo suficientemente viril para transformar esta realidad. Creo que mañana lo será dependiendo de cómo eduquemos a nuestros hijos. Soy educador. Cada día tengo presente eso y, por eso, te digo que es enorme el peso sobre nuestros hombros. Como te dije, alzar ese peso, limpia los canales de donde emerge una fluctuación de energía que, mañana, será útil para nuestra performance en ese otro ciclo de existencia.

reds dijo...

VIR.- la mejor manera de llegar al hombre es a traves de su estomago, el resto es vanidad...Hamlet?Macbeth? Viridiana? y pensar que hay padres que todavia los bautizan asi!

Gaston Acurio dijo...

Eso!

Yo tambien pienso lo mismo que el pata de arriba(reds).

saludos!

césar castillo dijo...

No difería mi criterio del tuyo, estimadísima amiga Vir. Al contrario, creo que Hamlet fue un hombre como lo fue Lennon o Charly García. Un hombre grande. Vanidad, sí; creo que hay mucho de eso en toda esta historia. Quizá si hubieran ignorado a Macbeth o a Hamlet, otro habría sido su discurso para con los demás. ¿Apetito? Uhmm, eso sí. Pero al final un pisco sour. Tengo un dolor de cabeza tremendo. No sé lo que escribo, pero intuyo que tiene coherencia. Un pisco creo que aclararía mi mente. Y mi estómago.
De profundis,
César.

noemi dijo...

Después de los comentarios de corte social, le resulta a uno muy difícil mirarse al espejo de la vida en general sin criticarse. Eso es terrible.

Besitos

Rain dijo...

Noemí, ¿así te sientes?

Jose Molina Reyes dijo...

La traducción que publicas del monólogo pertenece a una de las mejores épocas de la literatura española, corresponde a José María Blanco White, y el único libro en el que se publicó ese fragmento, fue en la "Historia de los Heterodoxos Españoles". Blanco White nunca tradujo todo Hamlet. Así que si dicho texto está en tu ejemplar de segunda mano de Hamlet, una de dos: o el traductor plagió a White para el monólogo (con el mal gusto de reemplazar el poético adjetivo "infelice" por "infeliz"), o simplemente copiaste el texto de esta página: http://www.angelfire.com/blog/shakespeare/hamlet.html, algo que considero más plausible. La teoría de la memorización, me suena hilarante... a menos que seas un excelente actor shakespereano.

Jose Molina Reyes dijo...

olvidé mencionar que la la "Historia de los Heterodoxos Españoles" es de Menéndez Pelayo