7.2.06

Transformación dadá

Movía la cabeza de un lado a otro como si fuera un péndulo entre la televisión y los sofás. Esperaba una
señal de aprecio, admiración, adoración. Algo que sacudiera su modorra y su frío corazón. Él merecía las mejores alabanzas, pensaba y rascaba su cerebro
reducido a la mínima expresión mental. En otra vida había sido un animal de territorios inhóspitos y ahora era un oficinista que sabía, algún día, le publicarían su libro, la revelación de la élite literaria, el sumun de la dicha sería suyo y nadie se lo arrebataría. Nadie.
Ni siquiera esa especie de mujer, esa huesuda que se metía donde no debía, con su ínfimo valor, admirado por incautos, que debían ir a las bibliotecas, antes de atreverse a elogiarla. ¿Es que acaso desconocían donde radicaba el genio? ¿es que acaso ignoraban que la concentración de la fineza imaginativa estaba en él?. Ah, realmente, algunas gentes estaban demasiado trastornadas, pensó.
Anocheció y despertó abriendo sus ojos desmesuradamente. Algo sedoso salía de sus espaldas. Eran unas alas de mariposas. Alas celestes con borde negros. Y en su rostro , la prominencia de un pico salía escandalosamente.
¡Era un hombre pájaro!. *
(En otro lugar en ese mismo instante una mujer al levantarse, tocaba su pico y gritaba. Una mujer febril como el hombre, aleteando desesperadamente).
Era una transformación dadá.
El hombre se puso su saco y sus zapatillas celestes. Fue a lavarse la cara. Frente al espejo tocó 'aquello'. Se dijo : este pico es afilado. Buscaré un lugar donde me lo suavizen.
Su conducta era realmente inaudita. aceptaba su condición de hombre pájaro.
Montó su bicicleta y salió hacia la infinita noche. Pedaleó y pedaleó como si el bólido tiempo se llevara su alma si no se apresuraba y en un acto de coraje supremo, encontraba a aquella mujer y la picoteaba hasta quedar exhausto, o hasta morir.
Ilustración: Maggie Taylor
* Esas alas eran como plumillas, y nada más. El hombre en realidad parecía un hombre pájaro.

17 comentarios:

Rain dijo...

Me gusta cómo se ve el hombre pájaro, montando bicileta.

En el trayecto, el hombre tocaba de vez en cuando su pico y era más consciente que nunca que le era imposible, sonreír.

:)

IGGIX dijo...

yo hubiera dejado la bicileta y las zapatillas azules, si tuviera alas...

Rain dijo...

Imagínate, Iggix,

¡esas alas de mariposa no soprtaban su peso!

IGGIX dijo...

si, cuando hay un gran vacio

Rain dijo...

Bien,

la cuestión es así:

veo la imagen y pienso en este hombre, y le hago la historia.

El hombre está montando bici,
y hace un breve tiempo no tenía ese pico ni esas alitas.

El hombre no era más que pájaro en su forma y en verda, no podía volar...

El Enigma dijo...

... y de claxon, ¿que usaba? un graznido o el timbre de la bicicleta, no se, pero agradable como siempre.

Saludos

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

IGGIX dijo...

ergo, olvido su naturaleza dada aunque grazne rinrrines agradables...

Rain dijo...

Niet.
Fue una transformación dadá. El hombre no actuaba deliberadamente dadá, aunque la esena escrita es dadá.

Simplemente el hombre se quedó graznando solo...

:)

Ce dijo...

Oye Vir, y si imaginamos que en lugar de hombre es una mujer pájaro vestida con prendas prestadas...

Si pensamos que salió desnuda de un sueño y lo único que encontró para protegerse fue un saco, unos pantalones y unos extraños zapatos azules...

Que las alas y la bicicleta también son prestadas y alguien en esa parque de flores violetas se las rentó para iluminar su camino.

Claro que una transformacón dadá es viable, pero faltaría un inodoro o un piano.

Te has fijado que cielo tan hermoso.

Gracias por sacudirme la modorra.

IGGIX dijo...

dejo el saco y mis zapatillas azules, para ir al encuentro de ese sueño desnudo de recuerdos futuros
adeu, pero no vayas a gritar, q tengo el sueño ligero

Rain dijo...

¡Un piano! y en otra secuencia, un inodoro, como elemento ponderado por M Dumchamp.

Claro que podría ser una mujer. Si ya la veo:


con una fiebre de 4o grados, medio ida, se toma una pastilla y espera el efecto. Entretanto pestañea y al abrir los ojos está desnuda y transparente.

Y las alas que son verdaderamente
tan delicadas, se le quiebran con el viento. Porque ya la mujer ha salido a la calle, con ese sacón y
el pico se le ha puesto tan brillante que la molesta con su fulgor.

Así que pedaleando, frena y ve en medio de la pista el pinao sobre el que cae la luz del plenilunio..


Y la mujer se sienta en la banca de ébano y toca un blues, algo que parte el corazón a quien pase por allí a la medianoche, y sí, pasa mucha gente y de pronto la nieve cae.

Ella estornuda y se sube a un taxi con bici y con neumonía,.

Rain dijo...

Querido iggix, se tratarìa de otros personajes, ya no serías ese hombre y yo :) ...

ja

el otro anónimo dijo...

la verdad, que si se trata de sonoridad portuguesa, la verdach, pero la verda?. o también es un juego? Explíqueme si es el caso por favor.

Rain dijo...

Le explico: la sonoridad del idioma portugués me gusta mucho.

Y si has conversado con un brasileño o brasiñena, por ejemplo y te habla de evocaciones,

captas lo que es el 'saudade' que en portugués suena entrañable.

Si ahota que lo comento, me siento...

¿me expliqué?

Anónimo dijo...

ja ja ja

Rain dijo...

ay, chicas con el saudade, grrrrr

plaf

Rain dijo...

chocas

no chicas