6.2.06

Puzzle y abrazos.

J tiene la cara bonita, con arrugas , lentes, cabello
ondulado. Y habla de cine con emoción genuina. Siempre fue así. Desde que era un niño, imagino, porque es sencillísimo armar las escenas en base a lo que cuenta sobre sus primeros dibujos y películas.
J es un eximio dinujante de historietas.
Algún día será natural escuchar que está entre los mejores dibujantes del mundo. Y lo que afirmo es tan cierto como que Alvar es ajedrecista y suele reír.
Hoy vi a J después de seis años. Aquella vez , Al era chiquitito , por eso ha olvidado cuando fuimos a la casa de J en esa primavera, allá cerca del mar, en La Punta.
- "Oe, la neblina aparece y nos lleva" decía un viejo piloto de lanchas y nosotros reíamos.
Y entre barcos -cada barco parecía una centella navegante- y niebla descendiendo, nos sentíamos dueños del Puerto.
***
El puzzle de las escenas inconexas quedó armado. Mientras colgaba la ropa en la azotea, cerca del rompenube y las mecedoras.
Tú eras la pieza quebrada que con pegamento/pensamientos coloqué entre otras gastadas, mas sin grietas. Este puzzle es extraño. Más tarde lo desarmaré.
***
Abrazos:
El primer abrazo me lo dio mi padre. Es decir, del que tengo memoria. El que está más atrás viene de mi madre, que era casi una niña y apenas si me tuvo con ella, en su regazo, en su mente, en su adiós.
El segundo, aparte de los elementales fue el de Patty, antes de irse a Argentina. Allí supe lo que es la amistad. Cuando se va alguien que quieres y sabes que nada se perderá y sin embargo, hay un sentimiento de pérdida:
goteado rostro y un esbozo de poema en una hoja de cuaderno escolar.
El tercer abrazo fue el de aquel chico de pestañas largas y anteojos. Y desde allí, pierdo la cuenta de los abrazos, y desplazo los recuerdos mezclando escenas de películas donde los abrazos son sensuales, tiernos, falsos, desgarradores, felices, emocionados.
El cuarto abrazo, ¿cómo podría olvidarlo?, fue el de mi niño: pequeños brazos entrelazados a los míos, pechos reunidos y una canción con círculos y colores como los de la ilustración de este post.
***
Un vaso con gelatina roja en tus manos y tú decías que Truman Capote era tu paradigma, y a la vez tu maldición.
A veces el amor es una maldición. Le roba a los equinoccios la belleza y podría ser tan mortal como un veneno para el que no hay antídoto, hasta que se rompe, como todo amor, cual cristal llevado con malabarismos por una gran sala de baile.
O como ahora que escucho 'Café Arecibo' y sonrío por los abrazos imaginarios que como ejercicios imaginativos saltan entre posts y mi sueño ligero.
Inexistencia de ese baile de los cuerpos. La vanidad del otro asesina todo signo delicado del deseo.
El deseo es una palabra rota .
Hace tiempo que fui la chica de las escenas surreales. Hoy abro mi ventana y en la inmensidad del paisaje de cemento, presiento que tu lejanía de mí es lo más gótico y simple.
***
Cuando nadie te elogia para seducirte, la sensación de libertad es clara y profunda.
Cuando nadie te acompaña y te persigue, saltar de territorio en territorio es fácil: nadie te sacude el brazo, nadie.
Creo que se disfruta esta soledad de soledades como si fuera la identificación de mi soberanía, inasible, sin más peso que el propio cuerpo y los pensamientos.
Ilustración: 'Círculos y colores' de Paula Martínez.

12 comentarios:

nacho dijo...

Pues te mando un comentario sin peso, un abrazo/sueño de luz y colores de 0 Kg.

Nicho dijo...

Vir, con tu soberana soledad, sostenida en tu prosa continua, fluyente y fluida...

¿Y esta frase, excelente inicio de un novelón: "Hace tiempo que fui la chica de las escenas surreales"?

digler dijo...

la soledad se termina, pero no su fria sensación. saludos vir&

Rain dijo...

Digler, esa fría sensación de soledad de la que hablas no es la que siento:

esa sensación es de invierno transfigurado, algo así... creo que habrá que escribir
sobre eso...


Salutes.

Zuriñe Vázquez dijo...

A mi me gusta la soledad, es donde me crezco, territorio donde soy más yo que nunca. Gracias por escuchar los poemas.
Como veo que escribes de cine te quería proponer participar en el blog nuevo que he abierto de cine, en el que voy a poner textos de mis visitas, y claro me gustaría poner alguna tuya, también, si estás de acuerdo. No cambio nada y van con tu firma. ¿Te apetece la idea? Es www.mosaicoss.blogspot.com

melytta dijo...

Y quién hoy, después de leerte, no se deja llevar por el recuerdo, el calor de los abrazos. No sabría numerarlos, sí sé que me pierdo dentro de unos brazos. Abrazos/cosquillas. :-)

Hoy para tí, Sky.

Rain dijo...

Zuriñe, Zuriñe, me haces saltar de alegría. Ay, que quiero darte un abrAzo, un abrazote, un abracillo, y sí:

he de ver tu nuevo blog. Qué linda eres gracias, gracias...


espero escuchar otra vez tu voz...
:)




***





Sky :) :) :)
esas cosquillas me derriban...
plaaaaf y me levanto, :)

abracillos Sky...

chocoadicta dijo...

No hay día que no necesite mi espacio y mi soledad para sentirme reina de lo mío...la soledad es buena compañera cuando saber administrarla :)

Rain dijo...

Sí, propicia un generador, el movilizador imaginario, la bendita soledad.

:) ay qué ganas de ponderar la soledad, de hacerle poemas, de cantarle, toda una nota ... :)

Abracito, Ángeles.

Rain dijo...

Niña, tan lejos... tan cerca.


:)

Milva dijo...

Me ilumina leerte, me entibia el corazon y me hace quererte mucho..muchisimo..

Ce dijo...

Querida Vir, me parece entenderte...

Esa ennumeración de abrazos.

Esa sensación de libertad, ese sentimiento de que no hay nada detrás de las palabras, me refiero a nada con interés, igual y sólo yo me entiendo.

Por eso ahora no te voy a mandar un abracillo, mejor voy a reclinar mi cabeza en tu hombro, no importa que tan frágil parezca, recuerda que esa inclinación no tiene peso.

Recuerda que ese aparente nadie puede ser alguien, ojalá sea yo, ojalá sea un amigo, con unos ojos de este tamaño, que de cuando en cuando pasa a verte.

Un beso, y que no sea el último.