2.3.07

Pertenencias

Sí, claro. Perteneces a un lugar abstracto. El lugar es como el espacio de las galaxias, y uno puede volar en él, como astronauta sin la pesada ropa inmaculada ni casco. Eso sí, podrá tener su propia nave, verá por la ventanilla al universo y escribirá cuando le dé la gana o cuando pueda hacerlo.

Es la blogósfera. A ella perteneces, a ella no perteneces, estás de pasada, a ella pertenecemos, a ella pertenezco.


17 comentarios:

Tzarel dijo...

Me vi como un astronauta flotando en el espacio y fue una gran sensación, Rain.
Habito intermitentemente en la blogósfera, pero los contornos donde me muevo existen y están diferenciados de lo que es la geografía concreta. Tiene un efecto onírico pertenecer a la blogósfera. Eso no lo quiero cambiar, porque a la vez la interacción es la repercusión de lo que digo y me dicen. Allí radica lo objetivo de ser un escritor de blog.
Cuando escribo este comentario, esta objetividad se une a lo onírico.
Se respira una suave brisa en el puerto. Me siento muy bien.

Rain dijo...

Leí un post que me hizo cavilar sobre la mortalidad y los afectos. Así que le di vueltas a la idea de la blogósfera, y me pregunto si es que este espacio no se sentirá con más impacto en quienes no tienen destinos familiares. No sé. Aún lo sigo pensando.

Lo onírico es uno de los efectos, que más pondero en carne propia, ¿o debería decir en espíritu? :)

niet, está bien: el cuerpo como receptor de las sensaciones y de las interiorizaciones de sentimientos, vive lo onirico, plenamente. Ah, bueno, sin solemnidad, como algo que fluye...sí.

Joni Charles Machete dijo...

...Y lo peor de todo es que la luz que nos llega a los ojos es una luz anciana de millones y millones de años atrás, que ha viajado por varios universos. Igual sucede en la blogosfera. Tengo o no tengo razón?

Anónimo dijo...

QUE ABURRIDA

MAS BACAN ERAS CUANDO LE ESCRIBIAS A UN HOMBRE.

A LA BLOGOSFERA...QUE ABURRIDA

CLARA

Azrael dijo...

Nuestros pseudónimos, nuestros escritos. No existimos sin ella.

Rain dijo...

Joni Charles Machete, no sé si es lo peor. es como algo ambivalente, creo :)
esa luz ultraanciana puede diluirse en una fracción de segundo.

O es posible que tengas razón, quién sabe.

Esa calse de certezas no las tengo. En realidad tengo poquitas certezas.


*



Azrael, si le das esa dimensión por allí, podrán decir que es extrema. Por mi parte, estoy de acuerdo en el sentido de correspondencia. Vamos, que esta cuestión de la blogósfera a mí me interesa y sé que a muchos también. Para el que no pertenece a ella, puede serle indiferente o soso. O para el que pertenece a la blogósfera de una manera bastante básica, también, Es como que el espacetador de algo que le interesa para remover y encontrar lo que le interesa, que pueden ser calatas, relatos eróticos, aunque sean de ínfima calidad, que eso no le importa o ni lo nota. O qué sé yo.



"No existimos sin ella"

¿No existimos sin ella?

puedo decirte que sin la nlogósfera, mi existencia sería afectada. Uno sigue viviendo, se levanta, toma desayuno, sale a trabajar, toma café o un jugo, conversa, se sienta en un bus, o maneja un auto, lee el diario, conversa, se encuentra con alguien o vive con alguien, tiene hijos o no, padres, anhelos, spirales de ideas, etcétera.

Lo que pasa con la blogósfera es que uno entra a un territorio al que siente como un lugar donde se desplaza y muta.
Esta sensación es tan especial, que para identificarla y tener conciencia de ella, no es necesario ser un intelectual como Sloterdijk, por ejemplo.

Así que sin la blogósfera no existimos como cuando estamos en ella: ya no somos los mismos. Es verdad que uno cambia, sólo que el efecto de bloguear te da otra pulsión y si la canalizas lo mejor que puedas, es benéfica. Percibo con nitidez que esto lo vives.

Azrael, tu afirmación generó estas cavilaciones...
:)
grax por ello.




En todo este tiempo he escrito para mí, para ustedes, para varios hombres, para varios amigos, amigas, he hablado de mi niño...

me provoca releer lo que escribía antes... de pronto.

:)

Azrael dijo...

Sin la blogósfera no podríamos leerte como ahora. Por ejemplo, yo no conocería a Rain y sus acertados escritos.

Existimos en la vida. Imagina que algún día eres una escritora famosa. También escribirías y tendrías lectores. Sí. Pero Rain no existiría.

The Alfonsus Lizarazu's Project dijo...

Tener un blog es tan bueno como comer empanadas. Sobre todo si escribes cosas raras. (El picante por favor).

LeeTamargo dijo...

...Pertenecia, sí, porque no significa posesión. Es muy similar a ese lugar invisible o virtual que te ofrece un libro cuando nos sumergimos en su lectura o esa música que nos liga a sensaciones presentes cuando resucita atmósferas pasadas. Saludos, Rain...
LeeTamargo.-

Ludovico dijo...

Espero que un día me encuentre con un monolito negro.. y ver que está lleno de estrellas

Anónimo dijo...

INSISTO

ABURRIDA

CHAUFIS

CLARA

Antonia dijo...

Otros al leer blogs como el tuyo, pensamos abrir uno.
Los blogs "exitosos" en muchos casos son una chorrada.

antonia dijo...

Olvidaba decir que tu blog es una excepción, porque sin ser un bloque de posts que gusten fácilmente, es exitoso.
Ya sé que para escribir el mío, tendré que encontrar mi propia voz, pero pucha, no me interesa hipotecar lo que hago, a los gustos masivos. Gracias pues por darme luces sobre cómo escribir un blog.

oktomanota dijo...

desde luego genial el blog enhorabuena

Anónimo dijo...

A ella vuelvo, tal vez de pasada, de nuevo...

Si gustas, ya sabes dónde anda mi nueva cueva..

http://lenguasmordidas.blogspot.com

El próximo post será hablando de Bolaño, pasión que compartimos... ya llegará.

Marga

Isabel Romana dijo...

Toda la vida es tránsito. En la blogosfera pasamos pisando aire o batiendo ondas... quedarán más huellas que en el mar. Saludos y buen ánimo.

Balcius dijo...

Al volver a entrar en el trasbordador, encontré el traje (¿inmaculado?) lleno de una extraña carbonilla de aspecto metálico. Es extraño el espacio, con su luz fría, la crueldad de la radiación golpeando, el atronador silencio.

Claro que existimos sin la blogosfera, no quiero la blogosfera, pues como esfera tiene límites y unas reglas y un diámetro, un centro, un volúmen igual a cuatroterciosdepíerrealcubo... No, yo quiero el blogoespacioexterior, donde cada palabra llega más allá, con el más mínimo de los impulsos. Donde todo se lee.

Escribo ésto mientras escucho una canción que procede del futuro, de varios post más tarde que este. El tiempo es elástico en este sitio. Me gusta.