7.5.06

Extrañezas

Estaba sumergida en lecturas hipnóticas, reciclajes mágicos.
Eso me llevó a sentirme tan extraña como hace tiempo no me sentía.
Extraña de una manera que no era precisamente una disolución en la nada, sino un lanzamiento al espacio sideral como si fuera una astronauta desesperada que quiere huir hacia una constelación desconocida.
Extraña como si quisiera escapar del impacto de las noticias del país y quisiera ser ave multicolor que cruza el cielo en tiempo de otoño y recibe la lluvia con gratitud. Un ave que migra al norte, allá donde hay cielo despejado y el encuentro con cientos de gaviotas es natural.
Extraña como si la ausencia de miradas amorosas que se posen sobre mí fuera algo sin importancia.
Si mi niño me mira, eso basta.
Mi niño me mira amorosamente.
Extraña como si al dejar estacionada la bicicleta y entrar a la panadería y comprar pan caliente, fueran el acto más misterioso del día, como si al tocar la textura del pan, la línea que le da forma de pan con migas, su sabor tibio, fueran la señal de mi difusa materialidad, y con eso me revelaran otras señales, otros dilemas.
¿Por qué? eso es lo extraño, desconozco exactamente los motivos o quizás trato de desconocerlos, para no saber lo que no quiero saber.
Y aquello que me emocionaba cuando chocaba estrepitosamente con la contraparte de mi mirada subjetiva posándose en otros ojos, en los objetos escogidos, o en esa carta que guardo cual gema finísima, todo eso se va y es como si cayera en una catarata dónde no habría milagro para que vuelva. Nada.
Y me dan ganas de estar en un barco inmenso, como el del Titanic, y de escuchar a un pianista melancólico al aire libre, y de bailar descalza, sola.
Y que las extrañezas se desprendan de mí como costras que caen y caen.
Y no ser más extraña ya.
Sólo una mujer silvestre que corre en medio de una isla virgen.
Y eso sólo en la escena fantástica.
Porque amo la turbulencia de la ciudad y sus desmesuras.
Porque no soy extraña siempre. Sino básicamente difusa, desordenada y no quiero ser extraña, mas sé que las extrañezas no me dejan si no yo las dejo a ellas.
Es que al final, soy extraña.
***
¿Alguna vez te viste en sueños destruyendo algo que amabas?
¿O es que lo soñaste despierta, despierto?
¿O es que fue una pesadilla? Y sufriste, porque así sucede cuando las pesadillas nos cercan y peñiscarse es algo insulso. Hay que tararear alguna canción y remover la densidad del horroroso instante. Uno se despeina, se le cae la taza con leche, se le vacía la sonrisa, se le va el alma desgajando el sueño loco. Despega las estampillas imaginarias, saca las polillas muertas del estante, intenta curar los libros picados, se agita un poco o mucho y nada según las circunstancias.
Joder. Destruir por destruir, nos destruye.
Evito la destrucción de mi caja de pandora.
Escucho a mi niño susurrándome 'buenas noches mami'. Escucho su respiración. Me escucho en la noche que termina y en el sonido del agua hirviendo, un leve rumor de hojas en los maceteros aquí cerca y hago click en el video que he colocado en el puerto.
Click.
Quiero ver al delgadísimo chico cuando canta tan tiernamente. Quiero verle cuando destruye su guitarra. Y luego irme a dormir.
Nadie me dirá qué hacer o qué no hacer.
Es que tengo origamis en mi mesa de noche, es que tengo algo dentro mío, algo.
Mañana será otro día con la grácil Doria.


9 comentarios:

Anónimo dijo...

ME GUSTA ESE OMBLIGO...NADA MAS,EL RESTO ES EXAGERACIONES.

CHAU

Rain dijo...

Es que a mí me gustan alguna exageraciones.

LA VIDA ES UNA EXAGERACIÓN.

Haber nacidod es otra, morir quizás no.

Anónimo dijo...

BUENO PERO ESE FLACO ROMPIENDO LA GUITARRA Y PATEANDO SU AMPLI...LA VERDAD ES PARA LLORAR...SOLO ES OMBLIGO Y RESPIRANDO O EXALANDO SALVAN ESTE VIDEITO ALTERNATIVO.

Rain dijo...

Un exabrupto de la angustia cantado a mí me me interesa. Si a nadie más le importa, no me pondré a llorar.

Anónimo dijo...

"Un exabrupto de la angustia cantado"

CARAMBA SEÑORA UD SI QUE SE DEJA IMPRESIONAR POR CUALQUIER COSA CON UNA FACILIDAD.

QUE DESCANSE BIEN

Rain dijo...

Angustias y angustias .

Diferenciarlas, aminorarlas, encasillarlas, menospreciarlas, elevarlas, defenderlas, distinguirlas, no me provoca hacerlo ahora, para demostrar que me impresiono o no me impresiono con facilidad.


Y aún no descanso.

Descanse usted.

Erika Almenara dijo...

a veces destruir es lo mejor. construyes de nuevo y de otra forma.
un abrazo,

Di dijo...

Es que ser extraño a veces se confunde con la subjetividad del "ser unico".
Y pensar que eso te hacen sentir los demás...cuando te quieren bien
DI

Rain dijo...

Erika, ciertamente.

Esa es la destrucción necesaria.

Un gran salute.


***





Ah, Di, lo sé.


Es como si fueras el rara avis y es que el cariño de los otros que no nos ven claramente, pesa.