20.5.06

En ese castillo te veré

Era un lugar derruído y mucha gente lo veía espeluznante. Nosotros lo veíamos glorioso. Jugábamos a la escena gótica, y ensayábamos un guión sobre misterios en el castillo desolado. Allí entraban cuervos al amanecer y el gato negro venía en el día a maullar solitario, mientras los violines sonaban a lo lejos. Violines que gente melancólica tocaba con infinita ternura. Ah, era un sueño. El castillo era nuestro sueño.

Tú te ponías tu chaqueta negra de gamuza y traías libros sobre música medieval. Tú eras la viva imagen de un adepto de alguna secta extrañísima. Y pensábamos en rituales, cantos de soledad loca, algún delirio imaginado. Siempre el juego.


Y en los días previos al estreno del concierto, recorríamos el castillo a escondidas, después de los ensayos y las conversaciones, desconcertados por el final : tendríamos que irnos, obligados por las normas.
Sí, las normas. Toda la existencia encapsulada en normas. Y el castillo también las tenía, tribulaciones y oquedades. En fin, el hastío llegaría y nosotros estaríamos ausentes, lejos, llevándonos el gato, la niebla, los sonidos, el apogeo de un tiempo memorable. La locura, la verdadera, es decir, el simple amor, sólo el simple amor.
Y después alguna canción, y los cuerpos agitados, entre la cópula y las verdades de la estación nublada y del sonido del tiempo roto. Resquebrajadura y gruñido, algo incomprensiblemente inquietante.
Artrosis - Szmaragdowa Noc



Foto: Josef Sudek.

6 comentarios:

A dijo...

LA LOCURA..SI, TIENES RAZON, LA VERDADERA.

LA LUNA ESTA PARTIDA EN LA MITAD

El Enigma dijo...

... pero siempre quedara el castillo aun en ruinas que fue complice de lo que vio en sus derruidas habitaciones.

Saludos

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

Di dijo...

Una vez en las colinas de Negrar en Verona me quedé prisionera en un castillo, no sabes lo espeluznante que puede llegar a ser, me quedé dormida y lo cerraron, tenia yo 13 años, y luego un muchacho de ojos azules, me llevó de la mano hasta la puerta y me dejó salir. Ese episodio me quedó mucho tiempo en los sueños, en la mente, y ahora pienso cuanto de cuentos de hada tuvo, auqel dia en aquel castillo para mi, reflexivo tu post.

beso

Di

IGGIX dijo...

me conmueve como escribes

Rain dijo...

¿Y es que acaso la luna desaparació?
Hoy caminé marathónicamente :)

al final
llegué a las galerías Brasil . Lo contaré...

I dijo...

Qué bakán este post. Es uno de los que más he disfrutado, contando otros posts de la blogósfera. La atmósfera, con su misterio y la cantante, intensa, grande.


Estaré en este post, entraré al castillo, veré al gato y oiré la música. Pues supongo que el gato ya está otra vez en el castillo.

:)

Estuve lejos. Ya no quiero irme.