15.2.06

Dorada la escena temporal

La mujer se desató los pasadores de las zapatillas, se acomodó los mechones rojizos y en un gesto impaciente, arrugó su vestido rosado. Caminó unos pasos y se detuvo frente a la cafetera y con el dedo se llevó a la boca, un pedazo de flan de durazno.
Todo estaba dorado, las paredes, su piel, los bordes de su ropa, y en al aire, partículas doradas suspendidas le tocaban la frente. Pronto vendría su hermana y se pondría a refunfuñar como siempre, hablando de cenizas, patios por barrer, incineramientos. ¿Acaso el sanatorio también sería dorado?.
Asomó a la ventana y vio a la luna dorada, tan cerca, y pensó que a su hermana le encantaría verla, comer el flan y escribir sobre hombres dorados, hombres muertos, películas prehistóricas y sonrió satisfecha.
***

La cazadora del petrel.

Alterego del guerrero díscolo que veía ángeles dormidos y

a Cristo corriendo en zapatillas como en 'La Vía Láctea' y con jeans negros

y un cigarrillo en la boca mientras la máquina del tiempo le esperaba en el prado

dorada la escena temporal cuando pop es la imagen del amor

oh estás protestando cazadora, heavy heavy, destruye la fórmula sentimental de

los rabiosos chicos que con pistolas pequeñas salen en las noches a asesinar chicas perdidas

y no existe nada que no sea poetic de la maldición en su médula descarnada

mas no te arrepientas, el petrel está oculto y tú lo tendrás, te lo juro

no hagas promesas, dijiste: aquí el tiempo es la distancia luz y el vector del odio no cabe

ven, toma esta copa roja, y bebe, que los ángeles pronto despertarán y las sombras caerán sobre nosotros.

***

Oye, peina tus cabellos, están demasiado enredados, dijo la mujer mientras comía un pedazo de flan. El olor a levadura y a clavo de canela era demasiado fuerte: las dos mujeres estaban encantadas con aquel olor y con la luna dorada dorada.

De pronto, la más pequeña dijo: "voy a hacer algo agradable", desenfundó de un estuche dorado, su pistola automática y disparó por la ventana.

"Sólo estoy probando mi puntería", dijo.

Un grito de terror cayó sobre los vidrios de la empañada ventana. Todo estaba dorado, al final la imagen de amor era las que ellas buscaban: dorada y ruidosa en el grito.


Ilustración: 'Café dorado' de Arshley Gorki.

5 comentarios:

El Enigma dijo...

Sangre dorada, dorada de la vida de oro...

Saludos

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

Alma dijo...

Dorado... como el poder, como el oro... como todo lo que implica corrupción...
Cuídate, besos y un big abra:
Alma;) (f)

noemi dijo...

Por un momento me imaginé a mi hermana, la verdadera, sacando una pistola, y me dió gusto imaginar en ella un gesto tan rudo, espontáneo y original.


Besitos.

melytta dijo...

Doradas tus ideas. Vir no sé que hados habrás conjurado, no sé que se está fraguando en ti, pero te superas a día por día.
´Magnífica ;-)

(Te debo un e-mail, hago un hueco en mis apuntes y te escribo, tú me cuentas...)

Rain dijo...

Sky querida, me sonrojo...

Ah, sobre el mail, em alegrará recibir uno tuyo... será la primera vez :)

Y sabes que hace un tiempo, te escrbí lo que ahora me has dejado aquí en tu comentario, y así lo creo ...

Chao.