14.1.06

Lenin y tú volando por los cielos de Moscú.


Para ti que fuiste un relámpago perdido en la noche.

Tu cara ya no es tu cara. Tus ojos verdes ya no son tus ojos verdes, sino que son todos los ojos que he amado e inclusive los que fueron una imaginada promesa de brillantez.

Cuando vi la cabeza de Lenin volando por los aires en 'Good bye Lenin' te recordé corriendo por aquella inmensas calles llegando a mi con tu sonrisa de chico complicado y amable. Palacios y cielo azul en Moscú y el nàcar de tu triangular cajita de tesoros. Pequeñas extravagancias tuyas, como hacer volantines en las orillas de los transparentes lagos de Moscú.
Lenin y tú en Moscú, y las argentinas siguiéndonos o siguiéndote, y los helados en pleno invierno, el español enamorado de la nica y tú escribiendo haikus. La Plaza de la Revolución y la perestroika resquebrajàndose.

Y ya no eres tú, eres todos los que no amaré, tal vez nunca. Tú escribiendo en las noches, algo cruel, entre libros y música. 'Sunmertime' sonando en la radio del puerto y te imagino fumando serenamente en tu habitación cual bunker. 'Nos habíamos amado tanto' es el film que no veremos, el helado que no comeremos reposa en el refrigerador, la noche embriagada es la que asoma triste, nunca será nuestra. Oh, todo esto es el recurso tonto que azuzo en un destello inútil, como es inútil soñar besos entre la marea y la ciudad llena de escaparates, gente transpirando, gente odiando sus trabajos, y cópulas a cualquier hora del día limpiando los cuerpos desvariados.
Y hay algo que me estremece, esta debilidad que como licor macerado se toma y es como destrozar el sueño, o su posibilidad y sólo queda escribirlo, y sacarle chispas al teclado, ser algo cínica conmigo misma, aunque luego me duela, porque al final ya no dolerá, o sí, tal vez un poco, y lo que quisiera es que la ubicuidad fuera mi privilegio, para volar y contemplarte. O beber esa infusión de yerbas que Alice en una película de Woody Allen toma, haciéndose invisible. Tan sólo querría verte un momento, para grabarte en mi memoria hasta que seas como esa cabeza de Lenin, volando por los aires y te pierdas en la inmensidad de los cielos mientras llueve.
Ilustración: Marc Chagall.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Silente y concentrado
escuchando.


Viajar.

pinklady dijo...

me encanta tu creatividad, eres increible!!

mua

;-)

IGGIX dijo...

mis respetos

IGGIX dijo...

nos habiamos amado tanto, q buena peli

Rain dijo...

Pinklady,
Cuando me han escrito elogios como el que haces, algunas veces me he alegrado. Por cortesía te diría que me alegras ahora y no tiene que ver contigo,no es personal.
Sólo sé que para escribir mejor, debería contar con más tiempo. Siempre elbólido tiempo.... mas tampoco hay que quejarse...

Grax Pinklady y estaré leyendo lo tuyo...






**




Iggix, es uan de las películas emblemáticas...

y que ni la posmodernidad en el cine, la ha opacado en lo mínimo...

:) Salutes.