8.9.06

Los enfants terribles

Cuando Jean Cocteau escribió 'Les enfants terribles' en 1929 es posible que imaginara la dimensión que iba a adquirir esta denominación con su carga de transgresión y ludens acción.

Así fue.

El enfant terrible por excelencia es Arthur Rimbaud. Antes que Cocteau escribiera su célebre novela, el rebelde Rimbaud existió.

El enfant terrible es alguien altamente incómodo en el sentido más radical del término. Si le dices enfant terrible a un niño mimado, el término se convierte en un inofensivo referente, a lo más indica un chico malcriado, el que hace su berrinche in extremis, alterando los oídos y la paciencia. Mas nada más. Ese enfant terrible es solamente el que expresa una vaguedad, cierto improntus, la rabieta y el desparpajo bullicioso: una gran dosis de protagonismo, el arrebato posero. Con ese enfant terrible, lo interesante queda relegado a una nota anecdótica.




Arthur Rimbaud (1854-1891)


Arthur Rimbaud pagó con su vida, su decisión de irse de París para no volver, abandonando su incendiaria relación con Paul Verlaine, a su entorno familiar conservador, las calles de París que bulleron en los días de la Comuna, de los que escribió con una intensidad sin par.

Esencialmente son sus poemas y su actitud las que le dan ese sello de enfant terrible. El que después fuera un traficante de armas con una pierna amputada en sus últimos días y se haya confesado a un sacerdote antes de morir, no borra la inmortalidad de sus poemas.

Cierto, se convirtió en un aventurero, de una manera incomprensible, porque no conocemos sus más profundas motivaciones, y en esa tónica se le ha juzgado, como si fuera necesario juzgarle.
¿Acaso no habrá escrito algún poema entre Hamburgo, Génova, Alejandría, Chipre y Etiopía, lugares donde estuvo? llego a suponer que sí. O en sus pensamientos la poética se deslizaba sin control.

Cuando fue adolescente escribió poemas que después destruyó e hizo destruir. Podría haber hecho lo mismo, entre paréntesis en sus aventuras, con tanto latido de vida que sintió en países lejanos.


El enfant terrible Arthur Rimbaud ha quedado entre nosotros con su poesía suprema. ¿Quién lo podría negar?

Tristan Tzara (1896-1963)

En 1916, en un Café llamado Cabaret Voltaire sito en Zurich, irrumpe Dadá.


Tristán Tzara, un joven de procedencia rumana es quien con sus manifiestos y acciones desbarata la idea del arte de élites. Pone en tela de juicio al arte mismo.

Ciclícamente Dadá, sacude las sensibilidades juveniles y entra a la música, por ejemplo, a happenings y performances. Dadá es individualista. El surrealismo, que es posterior es de agrupación. Por mi parte no les veo posiciones antagónicas, si no hasta cierto punto complementarias. En ese contexto, Dadá es virulentamente ludens, de un escepticismo total, corrosivo, explosivo, insobornable.


El joven Tristan Tzara es el enfant terrible, el osado que se aparta de los academicismos y de toda esa pedantería de los artistas consagrados, de sus críticos y demás.
Pensar que ahora Dadá es estudiado y ponderado por los que representan todo lo que a Dadá repelía, es lo que el enfant terrible Tzara vería sin sorpresa ni pena. Dadá percibía el curso del arte como una spiral quebrada.


Dadá expresó un descontento, - era la época de la 1era guerra mundial y luego vendrían sus secuelas- un ansia por liberarse de la rigidez moral, esa armazón de normas anquilosadas.


Los detalles de la vida de Tristan Tzara, no aparecen en las documentadas biografías. Sus primeros años vividos en Rumanía, pasan desapercibidos para los biógrafos. Es su despliegue como fundador del Dadaísmo el que lo lleva a ser conocido. Más adelante, durante la segunda guerra mundial, activa en la Resistencia francesa. Tzara se une a lo que está a favor de la existencia emergente en condiciones de dureza y extremo peligro.


El enfant terrible se sostiene en su actitud contestaria.

Francois Truffaut (1932-1984)


El joven Francois escribe en 1954 un manifiesto que ataca las tradiciones del cine, aboga por un cine de autor y sustenta la necesidad de desarrollar éste. Su insolencia es la de los que plantean una salida y la de los que no temen chocar con las voces oficiales del cine. Eran los años de un nuevo influjo. Truffaut insistió en su conducta cuestionadora y de crítico, pasó a ser un cineasta notable.


El enfant terrible del cine no buscaba réditos si no persuadir con su cine, toda una plataforma constituída cual si fuera indiscutible. Lo que dejó Truffaut fueron sus películas, el famoso artículo/manifiesto, Cierta tendencia del cine francés y su misma vida, un reguero de vocación cinematográfica.


Hacia el final de su vida, se le veía juvenil y lleno de proyectos, hasta que un tumor cerebral hizo que se fuera físicamente para siempre. Sus películas y escritos son su legado, aquel que no fenece.




Susan Sontag. (1933-2004

Cuando cumplió 70 años, la pensadora Susan Sontag era reconocida como una figura sobresaliente por sus libros y en medio de ello, por sus actitudes indeclinables, era llamada la enfant terrible que se expresaba sin cortapisas en un contexto de sucesos que hacían a Estados Unidos, su país de nacimiento, el foco de atención mundial.

Las Torres gemelas habían explotado, la invasión a Irak y la política del gobierno estadounidense ardían.


Susan Sontag, neoyorquina amante y estudiosa del cine y la fotografía, ensayista y novelista - sí, todo ello en excelente conjunción- iba a donde fuera con su voz y vitalidad, dando conferencias, conociendo in situ países de los que sabía sus historias y circunstancias político-sociales. Así estuvo en Vietnam, Colombia, México...


Si le llamaban la enfant terrible, me pregunto si no era para restarle adrede, su valía, ya que éste término se aplica a diestra y siniestra a cualquiera, si acaso hace un giro llamativo. Ah, es que podía ser un intento reduccionista para que la imagen de SS fuera la de una mujer meramente impulsiva, dotada de un gran talento, mas una veleidosa escritora que se reunía con las celebridades del mundo intelectual y nada más, o nada menos.


Así que el término enfant terrible, que sugiere irreverencia y se oye tan bien con la sonoridad del idioma francés, ha venido ser una expresión ambigua. Las palabras por la intención que se les da, adquieren cierta luminosidad u opacidad, sordidez, desencanto, paradoja.


Por ejemplo, ahora la palabra literatura es denostada, vista como lo que representa un marco cerrado de palabras y palabras, cuyos autores no son más que depositarios de una vanidad creciente, lo que también se aprecia como algo francamente natural, es decir la literatura destinada a ser el foco de los egocéntricos crónicos. Una mirada sesgada.


Cuando Dadá arremetió contra el arte tal y como era en plena primera guerra mundial, apuntó con sus disparos/palabras a destruir la inercia y cansino conformismo que atravesaba lo que era arte en aquel tiempo. Así nacieron las acciones ludens a través de collages, performances, happenings, etc. Todo en diferentes lugares y momentos, como el colapso de una visión maniquea.


Mas creer que el dadaísmo tiene la absoluta validez en una época como la nuestra es caer en lo que Dadá vapuleaba: poseer la verdad absoluta.

Así que cuando Arthur Rimbaud moría en la lejana África, y presuntamente confesaba sus pecados, lo que había escrito no era anulado por el desenlace de su existencia, no absolutizaba el sentido de su vida. Era un desenlace, una culminación triste, patética, es verdad, mas la poética de Rimbaud, permanece removiendo sensibilidades, como si fuera un francotirador de la poetic, aunque sus ojazos penetrantes ya no brillen más.


Así es que cuando Tzara se involucra con el surrealismo, posteriormente, no es que acepte los presupuestos surrealistas, absolutamente. ¿Por qué afirmo eso? simplemente por que la naturaleza de Tzara, rebelde hasta lo más profundo, no era domesticable. Su vida lo demostró.


El joven Truffaut creía en la necesidad de darle toda la capacidad fílmica al Director de la película. Con esta convicción, fue consecuente hasta el final y la Nouvelle Vogue de la que fuera impulsador es un hito.


El enfant terrible Truffaut fue inclaudicable.


Susan Sontag creía en la literatura como fuente de liberación, cuando declaraba lo que pensaba, a los políticos estadounidenses se les erizaba la piel y les molestaba la bilis. Ella jamás calló.

Diferente es la prudencia a la valentía.


En el discurso que pronunció Susan Sontag al recibir el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes (Friedenspreis des Deutschen Buchhandels) en Francfort -2003-, dijo:


"El acceso a la literatura, a la literatura universal, me permitió escapar de la prisión de la vanidad nacional, de la falta de cultura, del obligatorio provincialismo, de la educación formal inane, de destinos imperfectos y de la mala suerte. La literatura fue el pasaporte para ingresar a una vida más amplia; es decir, la zona de la libertad.La literatura era la libertad. Especialmente ahora que los valores de la lectura y de la introspección están siendo desafiados con tanto vigor, la literatura es la libertad".


¿Cómo no admirar a aquellos enfant terribles? sin seres como ellos, la vida sería plana e insípida o una acumulación de brillos temporales que al decaer, dejan todo en un hastío sin salida.

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Eh, ahora me provoca ver una pela de Truffaut, allá voy. Chao.

Fotos: La de la carátula del libro de Graham Robb, biografía de AR., Tristan Tzara fotografiado por Man Ray, Francois Truffaut con cámara en mano y Susan Sontag en su escritorio.

14 comentarios:

Editor dijo...

No creo que sea justo señalar que Rimbaud tuvo un final triste o patético solo por haber confesado sus pecados.

Porque, tal vez sin quererlo, estaríamos juzgándolo y exigiéndole una consecuencia que nadie tiene.

Dicen que Wagner hizo lo mismo y al final se convirtió al cristianismo.

En ambos casos, me parece ver tras los visillos la sonrisa cruel de los curas diciendo: "Ya ves, yo se los dije".

Bah!

Rain dijo...

Hola Editor.
A donde voy es que no me imagino tan debilitado a quien escribiera 'Una temporada en el infierno'. Un carácter como el suyo, imagino se haría más fuerte -analizando su conducta según lo que se sabe de él- a menos que fuera como el hombre de la pela de Pasolini que se burla del confesor, y al final queda como un santo.
Se confesó tal vez (lo que es muy probable, bajo persuación de su madre) por otro motivo: el de no ir a parar a una fosa común. En eso tiempos (si en los de Walter Benjamin, también era así, al no confesado en la extramaución se le vetaba el derecho a ser enterrado) había esa arbitrariedad. El que fuera África, no significa necesariamente que allí se enterrara a los "paganos". Rimbaud no querría verse como un guiñapo, lanzado a un hoyo de tierra.

Sobre Wagner, lo que dicen es a todas luces, errado. Si Wagner compuso 'Parsifal' que fue motivo del radical distanciamiento y crítica de Nietzsche hacia él, eso no implicaba que él fuera católico. Sus simpatías se inclinaban hacia el budismo, lo que es abiertamente conocido.
Se puede escribir sobre libros sagrados, el manto de Cristo, pergaminos esotéricos, etc, sin ser un creyente católico por ello, o un masón. Ah, bueno, lo que sí se rumoreaba es que Wagner visitó a los rosacruces.
Sigo, claro que el budismo no obliga a sus seguidores, que abandonen sus respectivas religiones, mas por consecuencia y claridad, los que se hacen budistas, por lo general se retiran de éstas, porque ya no les satisfacen y han encontrado que están llenas de limitaciones.
Así, veo a Wagner antisemita, refinado, genial en el plano musical e inclinado a algo que no fuera enecerrarse en una religión.
Escribió, sí, sobre religión, mas su visión era la de enfocar a ésta fuera de las citas bíblicas, y centrada en la espiritualidad del individuo.

Todo un caso, Wagner.


Salutes Editor y hasta pronto.

pies diminutos dijo...

Hola!!
Por si te interesa, sobre dadaísmo y Tzara hemos estado hablando bastante en mi blog. Un saludo. Me sigue encantando el tuyo!!!

Nicho dijo...

Pero el 23 de junio Rimbaud escribe a Isabelle, su hermana:
[…] Lo único que hago es llorar, noche y día. Soy hombre muerto, estoy inválido para toda la vida. Dentro de quince días estaré curado, supongo; pero no podré andar más que con muletas. En lo que se refiere a la posibilidad de una pierna artificial, el médico dice que habrá que esperar mucho, por lo menos seis meses. ¿Qué voy a hacer mientras, dónde me voy a meter? Si me fuese con vosotros, el frío me ahuyentaría al cabo de tres meses, o incluso menos; porque de aquí no seré capaz de moverme hasta dentro de seis semanas, cuando me haya familiarizado con las muletas. Por
tanto, no llegaría a vuestra casa hasta finales de julio. Y tendría
que volverme a marchar en septiembre.
No tengo idea de qué hacer. Todas estas preocupaciones me están volviendo loco. No duermo ni un minuto.
En fin: esta vida es una miseria, una miseria sin fin. ¿Para qué existimos?…

El 3 de octubre del mismo año, Isabelle cuenta de su hemano Rimbaud:
[…] Se pone entonces a contarme cosas inverosímiles que él
imagina que han sucedido en el hospital durante la noche;
ésta es la única reminiscencia de delirio que le queda, pero es
tan obstinada, que todas las noches, y varias veces en el
transcurso de un día, me cuenta la misma cosa absurda, enfadándose
porque no me la creo. Lo escucho, pues, y trato de
disuadirlo; acusa a los enfermeros, y incluso a las hermanas,
de cosas abominables y que no pueden existir; yo le digo que
sin duda ha soñado, pero él no ceja, y me llama boba e imbécil.
[…] Durante todo el día tengo que ingeniármelas para impedirle
que haga numerosas tonterías. Su idea fija es dejar
Marsella y trasladarse a un clima más cálido, sea Argel, sea
Aden, sea Obock. Lo retiene aquí el miedo a que yo no lo
acompañe más lejos, porque ya no puede valerse sin mí.
[…] Pienso y escribo todo esto mientras él está sumido en
una especie de letargo, que no es sueño, sino más bien debilidad.
Al despertarse, mira por la ventana el sol que brilla sin cesar
en un cielo sin nubes, y se echa a llorar diciendo que no
volverá a ver el sol al aire libre. «Yo me iré bajo tierra», me
dice, «y tú caminarás al sol». Es así todo el día: una desesperación
sin nombre, un llanto sin pausa.

Rain dijo...

Hola, Pies diminutos, grax. Acabo de ver tu blog al que volveré con paciencia, para no dejarte un comentario apresurado.




***






Querido Nicho, tengo las cartas de Rimbaud (Juárez Editor, impresas en Argentina en 1969), con presentación, notas y traduccion de Luisa Sofovich. Allí no está la carta de su hermana, sino hasta la carta al director del periódico "Bosghore egyptien", que comienza así, después del encabezado, fechada entre el 25 y 27 de agosto de 1887:

"De regreso de un viaje a Abisinia
y Harrar, me permito dirigirle las siguientes anotaciones acerca del actual estado de cosdas en esa región. Pienso que ellas contienen algunas noticias inéditas y cuanto a las opiniones aquí enunciadas, me han sido sugeridas por una experiencia de siete años de estada en esos lugares.
Como se trata de un viaje circular entre Oblock, Choa, Harrar, y Zeilah, permítame explicarle que yo descendí a Tadjourah a comienzos del año pasado con el objeto de formar una caravana con destino a Choa. Mi caravana se componía de algunos millares de fusiles de cápsula y de un pedido de útiles y provisiones diversas para el rey Mnelik. Ella estuvo un año entero en Tadjourah por los dankalis que proceden de la misma manera con todos los viajeros, no abriéndoles su ruta sino después de haberlos despojado lo más posible....."

"...Estas comarcas muy saludables y fértiles, sion las únicas del áfrica Oriental adapatdas a la colonización europea..."

Pasaron cuatro años. La carata que has transcrito Nicho, es estremecedora. Del espíriu aventurero, queda la amargura y una gran angustia en Rimbaud. No es el mismo.

Queda su suprema poesía.

Qué bárbaramente... o que existencia la suya.
No vi la pela sobre Rimbaud...

la buscaré.


Abraxo grande, Nicho.

Tzarel dijo...

Sale lo más aproximado a lo que fue Rimbaud en el "foro". Un mini foro o un FORO extenso, como sea.
Se ha idealizado a Rimbaud, como un todo.
Murió mutilado. Su poesía, permanece íntegra. Fue un enfant terrible mientras fue un chico, aún la codicia no había calado hondo en él.


Ese manifiesto de Truffaut es la viva expresión de lucidez y rebeldía, como para releerlo de vez en cuando, como sueles decir, es un vitamínico.

Sontag tuvo una vida intensa, algunos dicen que fue lesbiana (las feministas), otros que fue bisexual. La veo como bi, pero de las que no lo asumen como algo cool, si no natural.
No se relamía en su celebridad, fue una mujer de aquellas que le dan a la época en que viven, una sustancia especial.

Tzara: leer lo que escribió, salir a la calle y encontrar a Dadá en el revoloteo de una libélula. En casa, se esconde y aparece cuando menos lo piensas.

Me quedo con 400 golpes de Truffaut cuando estoy en la faena
melancólica, un rastro de mí.

Ahora prefiero deambular y dejo que todo se salga de control.
:)

Eleafar Cananita dijo...

de los que has mencionado, siento mucho aprecio por Rimbaud. y yo creo, me imagino, supongo, que deliberadamente dejó de escribir poesía porque se aburrió a mares con ella. porque ya no le servía.

un buen muchacho este rimbaud...

un saludo, :)

Nicho dijo...

Vir y demás interesados, lo que puse está aquí, en ESBOZO BIOGRÁFICO (a mi me pareció excelente)

http://rimbaud.rbuenaventura.com/

Saludos.

Rain dijo...

Tzarel, entiendo que no sentencias a Rimbaud. Entiendo que interpretas, como a mi vez, he interpretado.

En las cartas que tengo, sí, se nota la codicia, refinadamente expuesta. Las peripecias, los avatares, todo por el dinero, la aventura por la aventura no era, allá iba Rimbaud, descamisado.


Era un poeta, ya no era un poeta. Teorizar sobre eso es duro.


Susan Sontag ...si hablo de ella, me extiendo uuuff... :)
es la librepensadora con la que me identifico,
y más allá y de mí misma (eso es lo que intento)

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Creo que Dadá me está jugando un misterio... :)
ya te cuento...







***


Si amas mucho a alguien que no es un objeto, pienso que puedes sentirte de pronto limitado con su presencia, mas si se tratade poesía, pintura, escultura, etc, algo que creas, ques sale de ti,

veo difícil (por no decir inviable) que te aburras a mares.
Puede ser que te canses un poco, mas ¿aburrirse a mares?
mi querido cananeo, no lo entiendo.

*****





¿Habrá tortita para el cumple de tu blog? o tendrá que ser una supertorta, porque somos muchos, eh :) los que iremos a la casa del Magi.

¿O te irás a no sé donde?
:) que sea lo que quieras...

rain dijo...

Caramba Cananeo, con las espectativas por los cumples, no me hagas caso, es que me gusta cantar el happy

:)



***




Grax Julio, tu gentileza es admirable.

abraxo.

Eleafar Cananita dijo...

:) que linda. gracias. gracias.


me has hehco seguir pensando con lo de Rimbaud... y acaso no seria posible que uno se canse de la parte de sí que justamente poetiza? creo que puede ser posible, querida vir&. especialmente cuando uno es adolescente. yo luego me puse a pintar y creo que me va a durar muchos años. porque ahora ya no se cambia lo fundamental facilmente. salvando las diferencias claro, el rimbaud de 15 años me recuerda a mi a los 15 tambien. y quizas a varios. la diferencia que el se hizo entrepreneur, y uno se puso al caballete, o alguna otra actividad en caso de otra gente.

PD: las expectativas de los cumples cuando vienen de personas asi como tu, simepre son un alivio y no tortura. seria bueno tener torta. torta bomba seria maravilloso. :)

rain dijo...

Ah, qué puedo decirte Cananeo, no sé. Entre los 16 y 19 años...Rimbaud escribiendo intensamente

lo que dices acerca del aburrimento, no sé, de veras, no lo asimilo y caramba, no es que quiera cerrarme. Al contrario...
lo pienso...


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esa torta especial, todo un acontecimiento su consumo...

Zuriñe Vázquez dijo...

Enfand terriblemente inteligentes y necesarios todos. Me llevaré a Truffaut al rincón, porque el tema cinéfilo. Además últimamente no encuentro muchos post interesantes para poner. Sontag es definitivamente una bomba para mi. Pocas personalidades femeninas como ella. Y yo quiero imitarle. Aunque no le llegue ni a la minipunta de la suela de los zapatos. Besos y perdona mi falta de tiempo para visitaros más a menudo.

Rain dijo...

Mi querida, gracias.

Susan Sontag: ah, Zuriñe, desde nuestras posibilidades, avanzamos y damos lo que somos a través de lo que creemos.

Paradigmática nuestra entraáble Susan.

Abraxo, uno, dos, Zuriñe y grax otra vez. eres alentadora.