29.4.06

Te traeré dinosaurios

- Tú me repeles, dijo el vampiro a la chica alada.

Ella hizo un puchero y acomodó los pliegues de su larga falda de blanco satén. Amanecer en París era ideal luego de un infernal viaje.

La chica extrajo de su bolso un libro de Ambrose Bierce y silenciosamente lloró e intentó leer, mas las palabras del vampiro la habían herido profundamente. Entretanto el vampiro alisó su negra capa y miró a la chica con un amargo rictus en su cara, y pensó: Todas las mujeres enamoradas son una maldición.


***

Imaginarse cocinando para un hombre toda la vida, resulta escalofriante, jodedor, algo maldito.

Vivir en una habitación toda la vida con alguien resulta un cuento terrorífico.

Recordar que no eres la adoración de nadie (aunque haya algún juramento que asevere que sí)



oh, las doradas palabras


recordarlo, decía, deviene en escena tragicómica. Vaya a saber usted la coloración de los sentimientos filtrada en la ilusión de ser adorada, adorado por alguien.




Ni es envidia

dicen que la envidia es visceral, convulsiva, atosigante, incapaz de disimular su procacidad

y como decía, lo tragicómico aparece, desaparece, reaparece, y es difícil eludirlo. Es la yema de la existencia.

Ay, rollo acorde con los tiempos fracturados, desiertos y cementerios, soledades inclementes y jornadas ultrapunzantes.

Otra vez las doradas palabras






Si me acompañara un gato, sé que le sacaría fotos en primer plano, a sus bigotes.



***



Anteanoche conversaba con Luis sobre cómo a veces nos inventamos historias. Quien lo planteó fue él. Y recordamos nuestras vidas, los tiempos del colegio, y le hablé de Patty, de S, de lo insólito que es que te ubiquen vía blog, después de 16 años.

En el verano del 90 le preguntaba a Juanita:

¿cómo me veo?

Mis cabellos habían crecido bastante. Usaba una blusa de cuadros verdes claros y oscuros. Recuerdo esa blusa de algodón y mi delgadez extrema. Jeans gastadísimos.

- Pareces una vagabunda, contestó.

-Oh, es que vago tanto, dije y reí mucho.

Juanita se puso seria, muy seria y mirándome fijamente dijo: pareces una vagabunda y te alegras, ¿Cómo es posible?

yo reía al ver su seria expresión.

- Ahora lo que falta es que me vaya a vagar fuera de Lima.



***

Anoche, Al y yo caminamos un rato por el centro de Lima. Nos divertimos brevemente.

Le contemplé a distancia y recordé cómo Luis comentó que Al es guapo. Ah, y pensar que crece y crece. Pronto me mirará a la altura de los ojos y su manito será más grande que mi mano.


***







'Match point': cine in veritas.

Woody Allen ha encontrado la fuerza imaginativa que necesitaba para hacer un gran film.

Personajes increíblemente diseñados en sus avatares. Personajes, monstruos... Es lo que se necesita para alcanzar la paz.

o sino dímelo tú Al.



Ahora duermes y duermes y he recordado que traeré dinosaurios a casa.

Y una nave interplanetaria...



Foto de París, por Arnaud Frich.

5 comentarios:

Rain dijo...

Doradas palabras

:)

suenan bien.

I dijo...

¡Heeeeey, me gusta mucho este post!! y lo malo en esta blogósfera es que la gente pasa por alto, comentar los posts 'pasados'.

Esa es una limitación del mundo blogueril, ¿no crees?
Pequeña cojudez.

MACHT POINT, gran peli, con el miserable llorando luego de dispararle a la anciana y a la mujer que persiguió y persiguió hasta enamorarla. Vaya tipo.

En CRIMENES Y PECADOS, Allen también explora el tema de la ambición.Bakán, porque sin discurso moral es efectivo.

Sobre la vagancia, creo que soy un buen vago, no tengo pinta de malandrín. Me encanta vagar e ir al cine. Con mochila, cámara fotográfica y plata para latas de cerveza, me voy fuera de Lima. No puede faltar mi discman . Lo que me faltaría sería subir a tu nave interplanetaria

:)

I dijo...

Lo de la adoración es peligroso.
Imagínate, si se adora a alguien, por leer lo que escribe, y se le adora en vivo y directo, allí la cosa se complica y mucho.

¿Manyas?

Ultrasónico el envío.

Rain dijo...

:)En la nave interplanetaria, verías una gran biblioteca y un estudio de grabación musical.

Allí bandas futuristas se presentarían con estruendo, serenidad y sorpresa.

:)

Anónimo dijo...

La adoración no correspondida es dolorosa.

¿Cuándo me escribes?

Veré cómo volver a Lima. De veras.

"Y recuerdas a Viridiana con la casa revuelta por los mendigos y ella muriéndose por el sibarita?"