22.3.06

Una película puede cambiarte la vida

"...Ay hijo, nunca mires a otro lado"
Reverendo Vallon en su agonía.

"De los que he matado, él es el único que merece ser recordado".
Bill, 'El carnicero'.

" Mi padre me dijo que todos nacemos de sangre y tribulaciones y lo mismo pasó con nuestra gran ciudad, pero a todos los que vivimos y morimos en esos días furiosos, nos pareció que nos arrebataron todo lo que conocíamos.
Y no importa lo que hayan hecho para reconstruir la ciudad...
por toda la eternidad, nadie sabrá nunca que estuvimos aquí".
Amsterdan Vallon.

Hay una diferencia entre ver una película de vez en cuando porque 'hay que distraerse' y ver un film, porque es como un ritual: en la oscuridad, uno se encontrará con la vida en el ecrán.

El cinéfilo ama ese ritual, y se deja absorber por el ritmo de la película, si es que ésta se hace merecedora de su atención. El cinéfilo no es 'el público' ni el crítico de cine a secas. Es una mezcla potente de ambas realidades. Y por eso al encontrarse con una película como ' Pandillas de Nueva York', el cinéfilo irrumpe con su vida misma. Porque ese espíritu épico que distingue a este poderoso film, moviliza los sentidos y pone en tela de juicio las creencias y los sentimientos.

¿Esta afirmación se percibe exagerada?
Seamos exagerados porque la existencia misma es una exageración del azar, la injusticia, el desamor y la dicha. Todo está entredicho.

Sí, recién he visto 'Pandillas de Nueva York'. El choque cruento de pandillas en la Nueva York del siglo XIX. Recién he visto este film que fue nominado para el Oscar en el año 2003, un film dirigido por Martín Scorsese del que guardo entrañablemente su 'Taxi Driver' con Travis, personaje eterno de las calles tumultuosas de la Nueva York decadente.

La brevedad de la existencia es el bólido tiempo: por mi parte, dejaré de mirar dispersamente. Creo que es necesario ir contracorriente, ahora más que nunca. Nada de vaguedades. La nebulosa se la dejo a lo que sueñe dormida. Despierta, tengo que irme por otras rutas.

Me han sacudido esos personajes violentos que sobrevivían en una ciudad donde los potentados jugaban billar mientras las calles se llenaban de sangre. Me han sacudido los improperios de Bill, 'El carnicero' con su sentido del honor visceral 'defendiendo' a su país, con su xenofobia capaz de acometer los crímenes más terribles.

Me ha sacudido la imagen de una hermosa muchacha curando las heridas del hijo vengador de su padre. Aquel que fuera ese niño que iba de la mano de su padre a presenciar la batalla donde 'El carnicero' lo mataría. Me ha sacudido ver a ese niño con cuchillo en la mano, abriéndose camino para escapar después de la muerte de su padre. Y luego pasaría 16 años en un Reformatorio, del que saldría para buscar al que le quitó la vida a quien él más amó y vio morir sobre la nieve. Más que venganza, más que odio, más que violencia, lo que hay en este film es algo que sobrepasa las atmósferas y los gestos.

Tendría que avergonzarme. Después de cruentos años de guerra en el Perú, habían situaciones que en mi cabeza se mezclaban con canciones suaves, discursos éticos, comodidad, distancia. Y al ver 'Pandillas de Nueva York' rearmo mi desorden existencial. Reordeno mis ideas y veo a la ciudad en eclosión y a mí misma me veo fraccionada, uniendo mis pedazos en una acción paulatina, que ya se vislumbraba. Debía encontrame con la lectura precisa, el acto preciso, la película precisa.

Me pregunto qué hubiera pasado si hubiera visto antes 'Pandillas de Nueva York', y me contesto sin demorar la respuesta: sólo sé que tal vez hubiera acelerado mi visión oscura y plena, los sonidos de mi interioridad.

Ahora es otro el tiempo. Quién haya visto ' Pandillas de Nueva York' sabe qué estoy diciendo si alguna comunión hay entre nuestras sensibilidades, sabe qué vibraciones recorren esta película incomparable, con su historia de amor sin romanticismos vacuos, con su humanidad profundísima violentado la ciudad de los contrastes y la belleza criminal.

Dos pandillas: una de los llamados 'Nativos' liderada por Bill 'El carnicero' y 'Los conejos muertos' comandados por el sacerdote Vallon -con navaja ensangretada por el corte que se hizo en su mejilla, en presencia de su pequeño hijo- en un enfrentamiento que recordaré y seguiré reviviendo cada vez que quiera hacerlo. Porque esa es la elección del cinéfilo: ve lo quiere ver cuando le plazca. Busca la manera de hacerlo, y lo hace. Pequeña gloria, homenaje a lo que uno es, en el placer de los amores impostergables.

Es signo de autonomía, adentrarse en esa pequeña gloria.

Y porque una película puede cambiarte la vida. ¿Lo sabías?.


Ilustración: Afiche de 'Pandillas de Nueva York'.

'Pandillas de Nueva York', realizada en el año 2002.

Director: Msrtín Scorsese.

Actores: Daniel Day Lewis, Leonardo Di Caprio, Cameron Díaz, Liam Nelson.



11 comentarios:

gamma-normids dijo...

Esa es una muy buena pelicula, en estos tiempos, cae a pelo saber que lo que haces hoy, afectara no solo mañana sino a muchisimas generaciones.

Rain dijo...

Hola.
Sí, te comento que leí, que comparaban este film con 'taxi driver'.

No es posible comparar. Son diferentes temáticas en la proyección de tiempos distintos...

Si viste 'taxi driver', de hecho, me entiendes.

Voy a leer lo que escribes. Chao.

Anónimo dijo...

Yo también demoré en ver esta película. Estoy anodadado.

Sabes joder, estoy sufriendo.

Ni adivinas quién soy. Nadie que haya hablado contigo hace poco, por siaca.

Ros dijo...

no sé cuando se estrenó, en españa fue en 2002 y fue muy bien y la ambientación estuvo genialmente realizada, el circo que se ve en la pelìcula fue el precursos de las relaciones públicas en usa y ahí nació la frase "show must go on" al ocurrir un accidente en plena representación. Me encantó la película y el actor, me encanta D.D. Lewis

Reaño dijo...

Ayer vi, después de muchos años, In the name of the father...
y me sentí irlandés.

Rain dijo...

Este actor es fabuloso. Ese fum lo he visto 3 veces.

Ahoa que hablas de Irlanda, pienso que me gustaría conocerla...después de París.

Rain dijo...

Ros, voy a verla otra vez, así seguiré...

Ah, gran película. La tengo dentro, es tan vasta y fuerte.


Un grato salute.

Zuriñe Vázquez dijo...

Gangs of New York viajará al Rincón, que ya te toca turno! estupendo. Besos

Erika Almenara dijo...

Completamente de acuerdo con eso de que una pela te puede cambiar la vida, en mi caso los dos extraordinarios volúmenes de Kill Bill.
saludos

Betaville dijo...

Magnífico comentario, Vir&, donde se funden la pasión cinéfila y la reflexión vital. Yo también guardo un buen recuerdo de "Gángsters de Nueva York" (título en España) y, en especial, de la intensa interpretación del hijo del poeta Cecil Day Lewis.

Rain dijo...

Betaville, cómo me alegra tu paso por el puerto.

Ah, esa interpretación es majestuosa. Sí, la majestad de individuo delirante. Una majestad déspota, formada en las tropelías, en una fuerte personalidad.

Hijo de poeta. ¡Ah!...

Un gran salute Betaville. Y sigo leyendo tus posts sobre cine, alturados, imprescindibles.

Gracias.