28.3.06

Escaleras y tú


Salía de mi asombro poco a poco, leyendo mails, mientras Hole cantaba Violet. Sin saber qué contestar, porque hay palabras que pueden señalarte horizontes y sobrevienen en desaliento, en ganas de entrar a un Templo para sentarse allí largo rato, mirando de rato en rato la cúpula, pensando en suicidas, en señales, en sí es importante o no contestar esos mails.
Y de pronto aparece una escalera en mi escena mental.
Y tú te aproximas con tus dibujos y un libro. Vienes con tu polo negro y tu caminar rítmico y no sé qué decir.
Niebla y colores en contraste. Me sujeto a esa escalera de albañil,
luego subo sus escalones y me doy cuenta que ese simplísimo acto me ha hecho perder el desconcierto.
Me gusta la niebla y verte caminando, en cualquier lugar y si es cerca del mar, dejaré mi silencio y exclamaré tu nombre.
Veo otras escaleras al fondo de un pasillo y la sombra de un fantasma que gime imperceptiblemente (es el efecto 'fantasma hipocondríaco').
Qué quieres que te diga, el absurdo invade la escena o la escena invade el absurdo.
Aquel gemido desaparece. Y suena el viento que golpea la pequeña ventana. Suena la inflexión de mis dedos. Oh, fantasma perdido, dulce fantasma, pícaro fantasma. sentado en una escalera,
creyendo que no está muerto, aún.
***
"Prefiero los posts en donde no vuelas": no esperes que sea como tú quisieras que sea, te digo . Sí, a ti, amigo que vives en Noruega. Buen amigo. Siempre dime lo que quieras decirme. Sé que nunca me ofenderías. Y querría preguntarte, sí, a ti, que eres sereno y amable, cómo se siente ser varón, si acaso, siempre se está gusto siendo racional y sé que puede sonarte absurda mi pregunta, e incluso impertinente. Porque eres alturado y elegante. Y es que yo no soy siempre alturada, y subo y bajo escaleras sin llegar a alguna parte segura, donde me sienta protegida, es decir, a salvo, donde no exista ese toc toc de las puertas que tocan cuando no quieres que las toquen. Y buen amigo, ¿ya viste?, me puse a volar, a ti que no te gusta, te fastidiará.
Si miras la forma de mi cuerpo sonreirás. Y me disculparás, mi buen amigo.
La apariencia tipo palito te hará olvidar cualquier molestia. Ya lo verás.
Qué quieres que diga, es así, sí y no me detestes.
Te caería bien una ducha con sales ¿lo has pensado?
Estás hojeando esos libros que amas. Miras las finas ilustraciones, vas por un refresco helado, sales de la marea de las noticias, declaraciones de los candidatos, ferocidad del micropoder en cada escena urbana, sales y estás en la página, captando su estética mientras yo te atisbo en las palabras. Sigo escuchando a Hole, sigo mirándote en la madrugada otoñal y sobre mi desnudo hombro revolotea una polilla que me recuerda a los libros picados que sobre el suelo venden en el centro de la ciudad. Y a los libros que adquirí, con huequitos y a los que eché trementina y limpié con esmero. Pienso en ti, y al borde del sueño, me veo subiendo las escaleras del subte, el jazz sonando como ráfaga fresca que pasa y deja su eco y un aroma a colonia de baño.
Y aparece la nieve y una escalera solitaria donde una muñeca de baquelita pestañea colgada de un borde.
Y se cruzan las escaleras, las de los subtes, de los albañiles, y de las casas. Todo tipo de escaleras devorándose a sí mismas, como si de eso se tratara la vida, de escaleras que se comen unas a otras como caníbales.
Mientras nosotros nos quedamos sin escaleras, y optamos por volar, y es que aunque extrañemos las escaleras, amaremos volar.
Volar y volar.
Trac caer,
trac volar,
trac caer,
trac levantarse,
trac volar,
trac vivir.
Ilustración de William Eggleston.

7 comentarios:

nacho dijo...

Cierto. Las aves no utilizan las escaleras para subir o bajar..., pero sí para posarse, y mirar, y ser miradas.

Rain dijo...

Hola, entraste y yo entretanto hacía unos cambios en el post.

¿ave? :)

Salute con pestañeo de sueñito.


***



A, estuve corribiendo una monografía y luego me provocó escribir.

Y tú ya estás durmiendo.

Y yo pensaba en ti.

charruita dijo...

vir...y yo tengo sueño y me voy a domir, pero leí tu post igual así con sueño...

no me gustan las escaleras, no sé me dan vértigo...saludos1

Rain dijo...

Charruita, a mí me gustan las escaleras. Sobretodo si son góticas.

Me gusta que al llegar al final, arriba, hay un balcón de fierro forjado. que haya arabescos. O que sean escaleras que conduzcan a miradores, o a cerros como el de San Cristóbal. Desde esa altura se ve la ciudad y es impresionante la vista panorámica. Me gustan las escaleras en general.

Me da vértigo acercacrme mucho al borde del precipicio, ver cataratas desde una gran altura, y
ver la ciudad dcsde la azotea desde el últimop piso de un edificio.


Abracito Charruita.

IGGIX dijo...

yo una vez soñe q estaba entre los precipicios de una montaña q tenia talladas en la roca, interniminables escaleras q recorrian sus abismos, y en cada acantilado, se erguian una especie de palcos forjados en metales antiguos bruñidos y mates...me fascinan las escaleras, siempre estoy dibujandolas...

IGGIX dijo...

me enamoran los abismos, me olvide de comentar...

Anónimo dijo...

Tú eres mi flor, todas las demás han estado a los costados, tú siempre estuviste en el centro.

Tú eres mi flor.

Subo escaleras y llego a casa y te busco en tu puerto.

Tú eres mi flor.

Santiago.