26.3.06

Destiempos


(Escrito al ritmo de 'Dear catastrophe' de Belle and Sebastian).

Hace años era posible dar la vida por alguien, atravesar ciudades, campos minados, escalar el Everest, pasar días y noches en ayunas, cruzar a nado por pantanos, escribir poemas larguísimos, reunir canciones en cassettes como homenajes a unos ojos y a un fulgor. Eso y más.
Y ser tan clara como un acto de magia o una gran partida de ajedrez.
El bólido tiempo se lleva las pequeñas glorias y todo cabe en un carrete de película que rueda por las escaleras de un auditorio, como si fuera el coche de bebé en 'El acorazado de Potemkin', mas no hay quien detenga al carrete y salve la película. Ésta se rompe, se llena de moho, y se pierde en la calle mojada. Plaf, así es.
Destiempos.
El Carrete aparece una madrugada, salta del monitor a mi mesa (a un costado sino rompe todo, claro) y parece limpio. El carrete está opaco, me doy cuenta al mirarlo y ya no sé más, ya no sé qué más hacer.
Somos animales pensantes deshaciéndose, recomponiéndose, enardeciéndose, descendiendo, elevándose, saltando, cayendo, caminando. Y nos jodemos. A veces, nos jodemos tanto, que no hay canción linda que eluda la jodedera. Es la impureza de las verdades matizadas por ecos de gritos lejanos y flores rotas. Sangre coagulada hace tiempo y nada.
Destiempos.
Destiempos.
Querida catástrofe, canta Belle and Sebastian y el mundo se comprime en una palabra. Los megáfonos se agitan en la mañana soleada. Ofertas electorales, o sea vulgaridad y más vulgaridad como gigante tarántula venenosa que se come a los insectos chiquitos. Y mientras tanto, preparo el almuerzo, corto la carne en trozos, los sazono, mido el tiempo de cocción, acto tan simple. Así quisiera medir a las floraciones del ánimo, a su decantación y fugacidad. O a los destiempos rodando por la pendiente de mis sueños idos, rodando y rodando.
Me toco los ojos y la boca, ¿soy la de siempre? ¿soy la de antes? ¿quién soy?
Destiempos en mi cabeza. El sol quema, se nota.
Y es otoño, es marzo y la ciudad no me escucha.
No sé quién soy.
Foto: 'sobre mojado' de Cazurro.

4 comentarios:

samcorco dijo...

Un bonito texto, a veces me paseo por tus pensamientos, hoy me apeteció decirtelo. Un beso.

Reaño dijo...

"Peces de ciudad" de Sabina.
"El bólido tiempo se lleva las pequeñas glorias": preciosa frase.
Yo estoy escuchando The Magnetic Fields y sus 69 love songs...
Vuelto al bergatín y me sigo dando vueltas por el puerto.

Rain dijo...

Gracias Samcorco. He estado viendo tu blog y me doy cuenta una vez más que mi tiempo se reduce, en medio de los quehaceres y me pierdo la aventura de la lectura de los posts. No entro por lo general a los links de los amigos, o entro por curiosidad repentina a alguno que otro, lo que es inusual.

Porque sé que mi tiempo es breve y que desvelarme continuamente me trae un día con bostezos y cierta obnubilación...:) oh, explicaciones.

Suelo dar explicaciones cuando quiero hacerlo.

Salute grato Samcorco.

Y hasta pronto.






***



Ah, Ernesto, esta banda tiene unas canciones bellas bellas :)

Veo que tu barco se quedó por aquí...qué grato.


Un salute de postre en casa.

Anónimo dijo...

Y caer en tus brazos, y volver al pasado,
y caer en tus brazos, y volver al pasado.

ESTATUAS DE SOL.

Las canciones tienen rostros, has dicho. Esta canción soy yo. Esta canción es tuya.

Estoy escuchándome, ¿me escuchas?

Santiago.