16.12.05

Durururú



(Cayó una lágrima en mi mejilla y busqué algo gracioso para reírme. Luego de haberlo encontrado, escribí este divertimento)



Durururú Durururú, muevo mi cuerpo enamorado

Boogie y Dalí sonríen entrelazados, la Virgen María asoma guiñando su pupila,

yo me oculto en los claros del bosque para encontrar el rizoma envuelto en una caléndula,

un conejo salta y un cañón de la revolución francesa lanza su estruendo,

agítate amor de algodón, te busco y sólo encuentro animalitos asustados que huyen.

Mi impulso es entregarte mi alma, saltar la valla que me separa de ti

y ser una bailarina eternamente,

Durururú Durururú, te amo tanto que voy a convertirme en una gran maga,

aparecería Bird como en el cuento del gran Julito, el rey trayéndonos fresas y estrellas de mar

¿y sabes querido? te traería la rosa de los cuatro vientos y un tigre para nuestras noches

fiereza inclinada ante ti y la constelación en tu mirada,

el tiempo sería una inmensa secuencia de celuloides vivos donde tú yo levitaríamos sin temor,

después del cuerpo a cuerpo en su hora excelsa, cuando todo es algodón, algodón y semen.


Ilustración: Charlie Parker, de Ernesto Akaba.

La palabra 'Durururú' la tomé de 'El blues del negrito', canción de Mecano.

5 comentarios:

Oscar Pita-Grandi dijo...

Vir, por un momento pensé que estaba viendo una función de teatro. deberías considerar plantearte la elaboración de algo por el estilo.
Nos vemos.

Rain dijo...

Hola: sí, ¡este divertimento es teatral!

Rain dijo...

Releyendo este divertimento,

lo siento bastante plástico.
Incluso veo al tigre rugiendo y a la rosa de los cuatro vientos ... volando por los aires.

Así que escribí algo, creo diferente.
Y salió
Ojo de ónix.

Eleafar Cananita dijo...

no es más que un vil plagio de algún cuadro de Seurat que nunca he visto...

jeje

(es con cariño)

Rain dijo...

Oye caanneo, que de Seurat, tampoco he visto nada...




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:) me gusta que la rosa de los 4 vientos vuele por los aires,
qué importa.