20.12.05

De la coquetería, café y peluches

En los tiempos de la Inquisición, las Tapadas eran vistas con recelo y oculta lujuria por los clérigos en el Virreynato. Se dice que las tapadas limeñas eran mujeres magnéticas, con sus mantillas cubriéndoles el rostro y dejando una pupila que excitaba a los varones venidos desde lugares lejanos, sólo para contemplarlas en sus gráciles talles. Aunque los corsés eran especie de fajas en las que las mujeres, casi se ahogaban, hasta que se habituaran al uso y caminaran con esa tortura como si no fuera tal. Más pesaba el ansia de ser admiradas. Si ahora se usa la moda contra el pie, piénsese en esos zapatos brujeriles, punteagudos que retuercen los pies femeninos sin atenuantes; antes era el corsé, el implacable corsé. Y la coquetería femenina del tiempo de la Inquisición a éste se ha desarrollado en las coordenadas de la cybermoda y el glamour.

Las mujeres quieren ser vistas, apreciadas y las que tienen mayor capacidad adquisitiva, usan vestuarios que van desde las marcas de los diseñadores internacionales, hasta las de los grandes centro comerciales, cuyos modistos buscan enraizarse en la preferencia mayoritaria de las mujeres de las ciudades emergentes. La cosmópolis mediática lanza su último grito de moda y la espectación femenina se agita como oleaje sensual, en aras de la provocación y el deseo de sentirse moderma, distinta, aún cuando se produzca una masificación. Y es que pagar a un diseñador personal implica ser una de esos personajes millonarios de la farándula cosmopolita.

La coquetería vestida cuesta, y cuesta mucho.

A mí me gustaría usar esos vestidos de Armani, tan bellos.

Si pienso en la coquetería, pienso en la risa con el niño que está en la veredea con su juguete haciendo alguna historia. Reírse con ese niño, reírse con la señora que vende dulces, reírse con el señor que vende los diarios y las revistas. Y con el hijo que come su pan fragante. Reírse con el hombre que te pone la mirada extraña, extraña.

Lo que me gusta de la linda modelo Kate Moss, es cómo usa los jeans. Ella fue la primera modelo que los lució en las grandes pasarelas con ese aire de musa tan especial. La coquetería implícita en su plasticidad. Sólo que fuera de las pasarelas, mover las caderas tan marcadamente, a mí no me gusta. En otro plano, tampoco me gusta decirle a un hombre, así de buenas a primeras, que me gusta. Y eso es lo que suele hacerse, ahora, coquetería en las puertas de la era post-espacial.

No me gusta.

Y si el que a una le gusta, es alguien encantador, que tiene una pléyade de amigas en pos de su presncia, aquel se convierte en alguien al que se ve con una sonrisa lejana. Es como esa impostura de los que detestan las canciones populares.
Esa es una parte mía que me encanta y preservo.
Cuando vi en la televisión al tal Bisbal, como un vikingo en jeans, haciendo gritar a las mujercitas en un concierto multitudinario, me pareció tan .... vulgar. Esos gestos que parecían dar un beso... ay, ni hablar.

Si hablo de la coquetería que me gusta, hablo de algo distinto a contornearse al caminar y guiñar porque sí, el ojo a aquel chico. guiño y mohín, qué lindura..., a mí me causa algo parecido a la naúsea. Y bien, para mí es una maravilla escribir lo que creo, aunque suene muy duro y sea impopular.
Bendito blog, si por ti, rompo las normas como me gusta romperlas.
Adejetivizo, no soy cordial.

***

¿Cómo será la coquetería de la mujer en el siglo XXII? Hombres y mujeres se parecerán. Algo distinto a la convencional sexualidad. Si existiera la reeencarnación, y pudiera elegir a qué tiempo ir, iría al futuro.

***

Cafés y peluches

¿Me sucederá como me ha sucedido con los cigarrillos? ¡De pronto querré tomar café y sentir que es rico? Tal vez el mocca, qué sé yo. Porque el capucchino, no me agrada ni ningún otro tipo de café. Y sí, los mates, que en mi imaginario, me traen algo de los campos, de la naturaleza.

Tarde de café: mejor tardes sin café.

Sucede así con la música. Sin embargo hay canciones que se han vuelto clásicas y que en su tiempo fueron populares. Pienso en la grácil Francoise Hardy de la que supe por mi querido Roberto Zucco. Ella y sus canciones suaves, hermosas.

Ella, hermosa.

Pienso en este tiempo, en el que remontándome a febrero, he conocido blogueadores de diferentes lugares. Me resulta un conocimiento precioso, que ha madurado sin que sepamos en muchos casos cómo son nuestros rostros y nuestras miradas. Y sin embargo, puedo decir, que por ejemplo sé cómo son las miradas de Lukas, y de Ángeles. Y podría decir qué es lo esencial de ellos. Mas no sé cómo se ríen ni como caminan, no lo sé con excacitud, mas lo imagino en un bosquejo mental y emocional.
A Ángeles, la conozco desde mis primeros meses escribiendo posts, en la anterior url que se enredó con los impasses de blogger. A Lukas, entre mayo y Junio. Y es que he leído detenidamente lo que escriben y solamente he tenido un acercamiento con ellos, posteriormente. A Lukas se le conoce por sus dos bitácoras, ambas intensamente bellas.

¿Por qué silenciar lo que creo?

Si alguna vez nos conocemos, tal vez ellos tomen café y yo mate.

***

Detesto los peluches. Cuando era niña, veía osos, más ositos en las manos de las chicas más, digamos, menos pensantes. Será coincidencia, me preguntaba, al crecer: coincidencia en esa mortal asociación. Y me sentía incómoda, al recibir como regalo un peluche. No tiraba al pobre a un tacho de basura, porque sabía que me lo habían obsequiado con buena voluntad.

Enseñanza de papá: no ser desdeñoso con quien te quiere.

Ah, peluches terribles, jamás abrazé uno ni regalé uno a mi niño. Conejos sí, con ropa de tela, y orejas de plástico.

Y es que los peluches son como esas tonterías que abundan aquí y allá, convertidas en eso, en peluches.

Álvaro, sé que tú no obsequias peluches.
Y volviendo al personaje central del post anterior, te pregunto ¿crees que a la Santa Muerte le gustaría que le ofrenden peluches?
¿Te estás riendo Álvaro?


Ilustraciones:
Tapadas limeñas, óleo de Mauricio Rugeñas.
Foto de tazas con café, tomada de Google. Esa presentación del café luce provocativa. Café, café... , probar en algún sitio dedicado a su preparación, algún café especial... podría ser. Ah, mas nada de peluches, eso jamás.

19 comentarios:

Eleafar Cananita dijo...

jajaja oye! pero a mi me encanta el café! y el mate tambien.

y si, lo de los peluches es tan extendido que segurmente sea por eso que dejan de ser especiales a veces como regalo...claro a no ser que sea uno el que los reciba...

por cierto... las tapada son un tema de mi pintura cuando las hago como ensayo de color! es por los sobrecitos esos de mazamorra que veia a niño y me daban un sentimiento abisal de misterio. tenia 4 años y lo recuerdo bien, observaba la imagen tratando de diferenciar su realidad: si miraba el entorno, la bolsita era un objeto, si miraba a la mujer de la tapada, la bolsita era otra realidad.

PD: me gustan los rulitos del bisbal. :)

Rain dijo...

Cananeo, sí, sobre el café, es posible reconsiderarlo: lo que me gusta es esa espumita que le sale...

¡Sí!, eso es lo lindo de la infancia, se ve transfigurada según se mueva lo que tenemos en las manos, en la pupila, en la mente. Es una maravilla, y hay misterio, como ese florero de murano rojo, que yo veía como una cueva resplandeciente por rayos soleres de un sol rojo, habían galaxias.... y sólo había que voltear
el florero, ponerlo de costado...
:)

.
.
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.
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¿los rulitos? jajajaja, a mí... ni eso:)
y sí, me gustan los rulitos...

:) :)

Lobito dijo...

¿Las tapadas tenían rulos?

Eran lacias y de pelo negro. ¿No?

Sonreían.
Sonríen.

Rain dijo...

Las criollas tendrían el pelo ondulado, algunas y otras lacio :)

Sonreían , creo que mas o menos como la monalisa. :)

¿sonríen?




:)

Michel José dijo...

el programa de tv más freak de mi ciudad se llama entrepeluches, y cuando empieza pasan una animación de un par de peluches chapándose en un mueble frente a una tele copada de un inmenso corazón.

Eleafar Cananita dijo...

you got mail!

Alma dijo...

Me ha encantado el post, muy extenso pero muy completo;)
Me encanta el café, adoro los peluches... ains!
Cuídate, besos y un big abra:
Alma;) (f)

Ary dijo...

Yo prefiero té. Y me saque el tema de encima. A decir verdad me gusta el Bailey's y la cerveza. Hace mucho mucho que no tomo un buen whisky. El champan no viene como antes. Aunque me tomaría sí unos mates sentado en la puerta de mi casa. Lastima que es un departamento.

Excelente blob, plop, blog.

Anónimo dijo...

NO MUJER...!

QUE QUIERES

¿QUE ME MATE?

HABLANDO DE PELUCHES HAY UNO INFERNAL QUE DEBES HABER VISTO EN LAS OFICINAS DE CORREO.
ES UN GORILA QUE EMITE UN RUIDO DICIENDO "TE AMO, TE AMO" HASTA EL CANSANCIO DE LA PILA.ESA MIERDA SE ACTIVA CADA VEZ QUE PASA UNA PERSONA FRENTE A EL...DIGNO PARA IR A LA HOGUERA...SIN CONTAR LOS RUIDOSOS QUE IMITAN PATOS,GATOS,PERROS.

A ESOS SI LES INVOCO A LA SANTAMUERTE QUE SE LOS RECOJA PRONTO

A.

Rain dijo...

Michel josé,
qué delirante, querría ver eso. Si lo pasarn por aquí, vía cable....

Peluches ...nada.

:) :)

...




Cananeo,
recién me acerco al puerto. Ayer tuve que pagar la compu y ahora encuientro que no está visible la cantidad de comnetarios. El templatese desordena...

Yo me desordeno, me reordeno y voy...
:)



...




Ay Almita, tú erers la sinceridad en persiona y te quiero. Por unos peluches mi cariño no se alterará :)


Café, eh. Café.
Olvidé decir que me gusta cómo huele, aunque no demasiado.


:)



...






Ary:

Unos buenos mates, en sus pocillos, sí. La gloria, sentarse con un mate en la puerta de la casa. :)

Hablas de whisky... no sé tomar whisky.

:) :)
Grax por apreciar el puerto.



Te visito. Salutes.

...








Álvaro :) :) :)

son horrorosos, la verdad.

Jamás querría que te mates. ¿Quién dibujaría mejor que tú a la muerte?

Anónimo dijo...

ME REFERIA:

QUE QUIERES?
QUE ME MATE LA MUERTE?

MATARME TODAVIA

NO ESTA EN MIS PLANES.

SALUDOS Y CAFE

Rain dijo...

:) saludos y descafé Álvaro.

vinilica dijo...

Voy a decir algo y no es para conquistar a nadie (el que alguna vez escucho a los redonditos de ricota entenderá)

"...el lujo es vulgaridad..."

Michel josé dijo...

imposible, el canal 21 de trujillo no está en ningún plan de cable. créete afortunada por eso.

melytta dijo...

Vir, sigo sin poder entrar en tu blog, no sé qué puede pasar. Sólo puedo ver el último post vía bloglines...
Así que tampoco puedo ver tus respuestas.
A mi me gustan mucho, muchísimo los peluches en general y los ositos en particular, sobre todo el auténtico Teddy. No puedo evitarlo, ni siquiera me había planteado hacerlo, pero ahora sé que cosa no te regalaré jamás.
Besitos, Sky.

Guille, da maus dijo...

Una pequeña curiosidad. De donde sacas el dato de que las tapadas "eran vistas con oculta lujuria por los clérigos en el Virreynato"? Que yo recuerde ni Palma decia eso.. y eso que sus Tradiciones tienen mucho de fantástico

Eleafar Cananita dijo...

es que si todos las veían con satisfacción visual no veo por qué un cura no las miraría con lujuria.

por ejemplo, cuando miguel angel pinto calatos en la sixtina por su arte que se refería a la masa corporea armoniosa, el papa lo permitió no por esteta sino por libidinoso. bien conocida es su coleccion de desnudos a manos de peruggino.

asi también, mientras el profe de educación fisica en mi colegio se atenía simplemente al reglamento del uniforme, los curas de mi colegio se atenían simplemente a las nalgas de los chiquillos que se mostraban al saltar la varda. esos shorts de voley eran muy incomodos.

lo que mas me gusta de las figuras de tapadas es justamente el talle ceñido y el bulto de la saya en la cadera. si a eso le agregas un ojo, la coquetería muda en realidad grita. si yo fuera cura...definitivamente las miraría con lujuria.

por cierto, mi tia es monja y la admiro mucho. pero cuando el celibato no es interiorizado de verdad es simple represión. y la represión se desborda. el deseo se vuelve lujuria y el ansia de amor se vuelve pecado.

salut!

Coffee dijo...

Saludos y ahh!!...me encanta el capuccino.

Rain dijo...

Vinílica, aunque no he escuchado a Los redonditos de la ricota -lindo nombre :)- creo entedner lo que dices.

Lo que pasa es que creo que hay lujos como las comidas exquisitas, caras..., esos perfumes que son la gloria... en fin, y que sin embargo son la maravilla.

Y considera Vinílica que creo en posibilidades diferentes de vida, en las que los lujos escandalosos serían anulados de manera natural...

:) Salutes.


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Michel José, :) quería ver esos peluches..





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Mi querida Sky, aquí estoy lidiando con la compu...

Sobre peluches: si te gustan, te gustan y sé que no eres ninguna tontiña... :)

Besote.



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Ratón, hay cosas que son obvias... creo. lo que cuenta Ricardo Palma es que las Tapadas eran el motivo por el que varones viajaran desde lejos, spólo por verlas. De veras, no creo que los que viajaban a verlas fueran totalmente castos o 'puros de pesnamientos'. Y es que la naturalesza humana es tremenda y en ella el EROS
pesa mucho...



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Cananeo :) :) :)
¿viste que puro se ve al mar ?




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Vetusto, :) me encanta el mate.

Salutes.